
Los conductores más ajenos al mundo de la mecánica seguramente conocen los sistemas de seguridad que llevan en sus coches, pero seguro que no muchos conocen el funcionamiento de los mismos, o al menos el principio en el que se basan para entender un poco más. Siempre he sido partidario de conocer como funciona cada parte del coche, porque esos conocimientos proporcionan más seguridad al volante y al tenerlos se puede actuar de una forma más coherente en determinadas situaciones.
El control de tracción es uno de esos sistemas que todos los coches actuales llevan de serie. También conocemos el boton para desactivar el sistema y en algunos coches manteniendo pulsado el boton durante varios segundos, se desconectan otros sistemas (como en los BMW por ejemplo). El sistema entra en funcionamiento cuando el coche empieza a patinar y trata de corregir el deslizamiento de las ruedas motrices, reduciendolo al máximo. Está demostrado que una rueda que no patina proporciona mejor agarre, por ello se intenta no perderlo. La tracción se puede perder por varios motivos, entre ellos los mas frecuentes pueden ser por pisar una superficie deslizante o por pasarse con el pedal acelerador. También puede ocurrir que se pierda la adherencia en curvas.
Aunque todos esos sistemas tengan un nombre diferente en cada marca de coches, funcionan de una manera similar. Los nombres más comunes suelen ser TCS (traction control system), ASC (Automatic Stability Control) o ASR (Anti-Slip Regulation) entre otros. Leer más







