Estamos acostumbrados a ver muchas cosas que inundan nuestras pantallas desde Arabia Saudí, muchas veces no son muy agradables, aunque también de vez en cuando, consiguen buenos resultados con sus extravagantes automóviles.
Es el caso de este Nissan GT-R, una bestia japonesa de 480 CV y tracción total que deja de lado su habitual pintura metalizada plateada, para ponerse este vestido dorado. En este punto, su dueño podía haber sido menos original, y haber pintado su GT-R en dorado metalizado, pero no, se decidió por un dorado mate, al que le acompañan algunos detalles en el interior y llantas en color antracita.
El resultado es bastante agresivo como se aprecia en las fotografías.
Enlace : eGMCarTech



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