
Cuando miras la foto y te dicen que la camioneta está ahí accidentalmente te quedas un poco descolocado, pensando en cómo ha podido llegar ahí; pero peor te quedas cuando te dices que el GPS ha tenido la culpa.
Después de ver cómo un navegador es tan cruel de tirarte a las vías del tren, ahora le ha dado por tirar los coches a los árboles. Desde Suiza, un conductor siguió las indicaciones de su GPS que lo mandó por varias zonas cortadas al tráfico (suponemos que por obras), y que al seguir, no sabemos cómo, acabó ahí subido.
En su intento por volver hacia atrás, la camioneta se llevó por delante al árbol y dos postes de luz (a saber cómo acabó), lo que le ha provocado al conductor una multa de 450 euros.
Vía: Engadget
