Como seguramente sabrás, después de presentar el Bugatti Veyron Grand Sport por doquier, la compañía afirmó que la primera y super-exclusiva unidad sería subastada, y finalmente así ha sido. La pregunta del millón es… ¿por cuánto?
Hablando claro, finalmente se ha subastado en nada más y nada menos que 2.9 millones de dólares, lo que al cambio son algo más de 1.9 millón de euros, un precio casi el 45% superior al que de por sí vale el superdeportivo franco-italiano.
Está claro que no es sólo fines benéficos, sino no tener que soportar una espera tan larga para poder tener entre manos al Grand Sport es quizás el motivo principal de pagar el sobreprecio… ¿no?
Vía: WCF
Después de haber visto la galería de fotos en directo, ahora tenemos la oportunidad de ver un pequeño vídeo de la presentación de la última joya de Bugatti, el Veyron Grand Sport. Siendo claramente el centro de atención, podemos verlo rápidamente en todos los ángulos y en especial, una demostración de cómo funciona el famoso techo-paraguas.
Aunque sale al final del vídeo, el funcionamiento es bastante sencillo: un pequeño útil con bastante similitud a un paragüas se extiende, abre el techo blando y se encaja fácilmente a lo que es el chasis, protegiendo como una capota todo el interior, en caso de lluvia o mal temporal imprevisto.
A modo de recordatorio, el Veyron no puede superar apenas los 130 kilómetros por hora por seguridad, y para que, francamente, la tela no eche a volar.
Vía: Autoblog.it

Finalmente, los amigos de Bugatti han presentado de cara al público el esperadísimo y a la vez temido por la competencia Veyron 16.4 Grand Sport, traducido en un súmmum de exclusividad que si la versión original coupé no te pudo ofrecer, ten por seguro que éste lo hará sin duda alguna.
Para poder lanzar al mercado un producto prácticamente único, la filial del Grupo VAG ha modificado ligeramente la estética y la aerodinámica del Veyron (entre otras cosas, un parabrisas delantero ligeramente mayor), junto a la mayor estrella: un techo de policarbonato que deja pasar toda la luz posible y que es totalmente transparente, de igual forma que el parabrisas delantero o las ventanillas laterales.
Junto a una mejoría en la seguridad del chasis, Bugatti ha usado una pequeña cubierta para el techo en caso de que sea necesario y urgente en ese preciso momento. Debido a que es extremadamente frágil y para un uso muy casual, el superdeportivo alemán limita la velocidad a tan sólo 130 kilómetros por hora. En caso de no llevar la tela echada, la velocidad máxima se sitúa a 360km/h, no demasiado menos que los actuales 407km/h del coupé; aún así, muy pero que muy a tener en cuenta.
Cuesta en torno a 1.4 millones de euros, y con 150 unidades en el plan de producción, los actuales poseedores de un coupé tendrán ventaja sobre los compradores nuevos ya que las 50 primeras unidades serán reservadas a éstos primero.
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