
Si hay un modelo de Cadillac que representa el máximo exponente de lujo y calidad de la marca estadounidense, ese es el XLR. Es, sin ir más lejos -y para entenderlo lo mejor posible- el SL americano. Tiene esas líneas maestras de Cadillac que tanto lo distingue y por otra parte, unas formas que nos recuerdan de una forma u otra al SL de anterior generación.
Pero de todas formas, no estamos aquí para hablar de lo que nos pueda parecer. Los chicos de WCF han cazado el lavado de cara del XLR, y aquí tenemos las primeras fotografías de su viva imagen. Nos encontramos con una parrilla algo más cambiada, con nuevos cromados y un paragolpes delantero ligeramente cambiado. Este modelo es como muchos otros, que resulta difícil -por no imposible- mejorarlo estéticamente, pero lo mínimo es bien recibido.
Los motores que más se venderán será un nuevo V6 de 3.6 litros y 311 caballos -debido a las normas anticontaminación-, y el gran hermano se reservará para la versión deportiva, el XLR-V. En éste nos encontraremos muy seguramente con el V8 LS3 procedente del Corvette, con alrededor de 430 caballos.
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El Cadillac XLR puede ser el deportivo americano descapotable que más puede meter en apuros a europeos tan grandes como el Mercedes SL o el Porsche Boxster, con precios realmente competitivos para lo que ofrece.
Cuenta con dos versiones, la básica, que cuesta 92.175 euros lleva un V8 de 4.6 litros y 325 caballos, que le da unas prestaciones decentes (0-100km/h en 5.9 segundos) a cambio de una gran comodidad y confort.
Luego, hay una versión más deportiva denominada XLR-V, con una cilindrada aumentada a 4.8 litros y 425 caballos, que baja de los 5 segundos en el 0-100 (4.7), gracias a un compresor volumétrico.
Otras diferencias que caracterizan al XLR-V son unos frenos más deportivos y unas llantas de 19 pulgadas, además de unas salidas de escape cuádruples y el anagrama Supercharged en distintos lugares de la carrocería. En el interior, cuenta con detalles en madera y aluminio.
Los neumáticos, tanto los de la versión XLR como los del XLR-V, son todos run-flat, es decir, que gracias a un sistema de rodado sin presión, pueden rodar una vez pinchada un número determinado de kilómetros.
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