
Desde hace unos años, siento verdadera pasión por estudiar el accidente de Chernobyl, por eso, desde que me picó el gusanillo de la curiosidad por saber qué pasó allí, me he visto todo tipo de documentales, películas y webs para poder sacar una conclusión mejor de lo que pudo pasar allí. Esto, evidentemente, al estar tan directamente relacionado con la energía nuclear, también despertó cierto interés en mí, y gracias a eso ya sé algunas pequeñas y básicas nociones sobre la energía nuclear que de no ser por mi curiosidad por el accidente de Chernobyl probablemente no habría estudiado esos temas en la vida.
Es por eso, por lo que hoy voy a hablar del Ford Nucleon, un protitopo presentado por Ford en 1958 que no era más que un coche propulsado por energía nuclear. El Ford Nucleon, nació fruto de una época en la que se intentaba que todo funcionara con energía nuclear, sin tener en cuenta los peligros que supone una energía así en manos inexpertas.
Como veréis, la carrocería es bastante rara, el habitáculo se encontraba bastante alejado del eje delantero, entre otras cosas, para añadir más seguridad a los pasajeros así como para equilibrar un poco el vehículo debido a que el propulsor pesaba muchísimo.

