
¿Quién lo iba a decir? A principios de los años noventa y desde el Reino Unido, llegó un deportivo de muy altas prestaciones que nadie había visto nunca. Algo diferente, excéntrico, y con todo lo necesario para desbancar auténticos pelotazos de la época como sin ir más lejos, el Ferrari F40 o el Lamborghini Countach.
Hablamos, cómo no, del Jaguar XJ220. El fabricante británico construyó un auténtico cohete con ruedas, suficientemente rápido para catalogarse como el coche de producción más rápido de toda la historia, claro está, hasta la fecha. ¿La principal razón? Casi 340 kilómetros por hora de velocidad máxima. Algo que por entonces, era totalmente increíble… y hoy por hoy, lo sigue siendo. Leer más


