
Como es normal en el proceso de desarrollo de un coche, empezamos comentando un prototipo de pruebas, un coche raro, que nos suena, pero se ve distinto. Empiezan las elucubraciones. Después, un armatoste cubierto de planchas negras y telas del mismo color, y empiezan las apuestas en las revistas y páginas especializadas: retoque aquí, retoque allá, faros de este, pilotos de aquél… Poco a poco se va quitando la ropa y vamos viendo un poco más, esa línea lateral, que si el pontón, que si tenemos una toma del interior… y llega la fase final, al menos, de este seguimiento espía, y son estas fotos como las que os traemos hoy. Cuando el coche prácticamente se ha quitado todo el camuflaje y sólo tapa las insignias de la marca y algún que otro detalle. Todo un proceso largo a la vez que divertido (siempre es curioso ir viendo poco a poco cómo va cogiendo forma el coche y si se parece o no a la idea que tenías, o a los retoques que se ven por ahí) que termina con estas tomas que, después de toda la imaginación que hemos tenido que echarle parecen casi fotos oficiales.

