Sábado, 30 de abril de 2011 Creado por

Aunque no sea fan de algo, suelo respetar las aficiones de los demás. En este caso, no es que sea un seguidor de las carreras NASCAR, pero hay una mujer en el mundo que se pierde por esta modalidad. Sigue las carreras desde los años sesenta.

No estamos hablando de una seguidora cualquiera. Se trata de Rachel Gilbert, una anciana que cumplirá 100 años el próximo martes y por su cumpleaños ha recibido un regalo especial: cinco vueltas al circuito de velocidad New Hampshire Motor Speedway en un Toyota Camry pace car.

La mujer, que por su edad diría que ha vivido gran parte de la historia del automóvil y hasta los míticos Ford T son posteriores a ella, no ha pasado de 60-70 km/h, pero desde luego irradia felicidad. Llevaba 15 años sin conducir un coche y ahora ha vuelto a coger un volante y además en el sitio que más le gusta. Leer más

Lunes, 7 de abril de 2008 Creado por

La NASCAR es la competición automovilística más respetada de Estados Unidos, y como si se tratase de una parte más, los accidentes también son parte imprescindible de ella. Estamos muy acostumbrados a ver accidentes en cadena en casi todas las carreras, todos ellos sin heridos y con un aliciente más de espectáculo. Pero no siempre es en carrera…

Este accidente tuvo lugar en la clasificación de la pasada carrera, donde el piloto Michael McDowell a bordo de su Toyota Camry perdió el control a más de 290 kilómetros por hora, cuando se estrelló brutalmente contra el muro y acabó como véis en el vídeo. Increiblemente, salió por su propio pie.

Por supuesto, cabe destacar que sin la tecnología y sin la seguridad que se utiliza hoy día en los coches de la NASCAR el piloto seguramente no habría corrido la misma suerte. Como nota, en el inicio de siglo hubo 4 muertos en accidentes en esta competición, el más famoos Dale Earnhardt, que falleció en la última vuelta del Daytona 500 en el 2001. A partir de ahí, los estadounidenses comenzaron una carrera por la seguridad que ha llevado a que a día de hoy, estos accidentes no tengan más trascendencia que darnos un buen susto.

Vía: Autoblog.it