Impresionante vídeo de una preparación realizada sobre un Volkswagen Polo IIIF al que le han insertado dos motores procedentes de una Suzuki GSX-R, contando ahora con tracción a las 4 ruedas.
No me quiero imaginar lo poco permisivo que debe ser peleando contra bichos de más de 300 CV, especialmente en tramos ratoneros.
Por cierto, ¡quema las ruedas que da gusto!
Vía: autoblog.it
