
Las marcas de coches normalmente se ingenian pequeños trucos para poder sacar lo mejor de sus productos durante la promoción de los mismos. Ello ocurre sobre todo cuando se trata de coches de alta gama y deportivos. Por ejemplo en la presentación del BMW M3 se usaron pastillas de freno de competición y no las de serie. Hace años, cuando el Nissan GT-R le quitó el récord al Porsche en el circuito de Nürburgring, hubo bastante polemica acerca de los neumáticos empleados.
El caso es que estas prácticas que se llevan a cabo para mejorar las prestaciones de forma oculta o disimulada, en ocasiones llegan muy lejos. Chris Harris, un periodista del mundillo en el que estamos y un buen piloto de carreras ha hablado sobre el asunto y su “víctima” es Ferrari. Y es que el fabricante italiano cuida hasta los detalles más invisibles para tratar de salir vencedores en cualquier prueba. Así, el periodista cuenta sus experiencias, que ponen en evidencia el “juego sucio” de algunos. Por ejemplo llegó a llevar dos unidades identicas del mismo modelo para realizar pruebas: un coche optimizado para conseguir la mejor aceleración posible y otro para lograr mejores tiempos en circuito. También ha visto como el fabricante trataba de averiguar el circuito en el que se realizan las pruebas con varios días de antelación, precisamente para poder modificar el coche y prepararlo para cada circuito en concreto. Leer más


