De poco sirve que los fabricantes desarrollen prototipos ecológicos y busquen al mismo tiempo soluciones para intentar paliar las contínuas emisiones contaminantes de éstos, especialmente cuando unos chavales parecen haber encontrado el vehículo perfecto.
Nunca imaginé que una cerveza y sus artilugios pudiesen servir para algo más que refrescar, esto es como poco, apasionante.
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