El Salón del Automóvil de Bruselas ha sido el escenario elegido para desvelar una colaboración que trasciende el marketing para entrar en la ingeniería pura. El Alfa Romeo Giulia Quadrifoglio Luna Rossa nace como una serie limitadísima de diez unidades, ya adjudicadas, que traslada la obsesión por el viento del equipo de la Copa América al asfalto mediante el exclusivo programa Bottegafuoriserie. Esta edición especial celebra la alianza entre la firma del Biscione y el equipo de vela italiano, basándose en la versión más prestacional de la berlina para llevarla un paso más allá.
Lo que distingue a este modelo no es solo la estética, sino un trabajo aerodinámico funcional que multiplica por cinco la carga del modelo de serie sin alterar su resistencia al avance. Gracias a un kit de fibra de carbono que incluye perfiles laterales delanteros, bajos carenados, faldones y un alerón trasero doble, el coche genera 140 kilogramos de empuje vertical a su velocidad máxima de 300 km/h. Los ingenieros han invertido la lógica naval inspirándose en el monocasco AC75: si el barco busca elevarse sobre el agua para reducir la fricción, este coche busca aplastarse contra la carretera para ganar estabilidad y paso por curva.

Bajo el capó, que se presenta en color negro junto al techo y el portón trasero, se mantiene el bloque V6 biturbo de gasolina de 2,9 litros y 520 CV, una mecánica que se combina con un diferencial autoblocante mecánico para optimizar la transmisión del par al suelo . Aunque la potencia se mantiene inalterada respecto al Quadrifoglio estándar, la experiencia de conducción promete ser más visceral gracias a la puesta a punto del chasis y a un sistema de escape firmado por Akrapovic que agudiza el sonido de este conjunto fabricado a mano en Cassino.

La estética exterior refleja fielmente la identidad del desafiante italiano de la Copa América 2024, con una carrocería dominada por el gris y detalles en rojo, rematada por unas llamativas llantas de aleación de 19 pulgadas con el centro en ese mismo color. En el habitáculo, la exclusividad alcanza cotas inéditas con unos asientos deportivos firmados por Sparco que evocan los materiales de los chalecos salvavidas de la tripulación y, como detalle definitivo, la inserción de un fragmento real de vela del yate de carreras en el salpicadero.
Este lanzamiento consolida la división de personalización de la marca y sirve de prólogo para la continuación de la alianza en 2027, cuando la 38.ª Copa América recale en aguas de Nápoles. Eso sí, si quieres hacerte con uno tenemos malas noticias: ya está toda su producción vendida.


















