El Bentley Bowler de 1929 volverá a la cadena de producción, aunque sólo con 12 ejemplares

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La producción de modelos clásicos en pequeñísimas tiradas es algo que cada vez está más en boga. Por supuesto, no de modelos cuyos ejemplares se produjeron antaño por cientos de miles y que a día de hoy sean accesibles en el mercado de segunda mano, sino más bien enfocado a modelos en los que resulta muy complicado hacerse con una unidad.

Bentley acaba de anunciar con motivo del Salón de Fráncfort que volverá a producir el Bentley Bowler (también conocido como Bentley 4 1/2 Litre Supercharger, en referencia a su sobrealimentación), un modelo de carreras que Sir Tim Birkin construyó en los años 20 y del que sólo se fabricaron cuatro unidades para participar en competición. Contaba con un motor de cuatro cilindros y 4.4 litros de cilindradas sobrealimentado con un compresor Roots y que entregaba una potencia de 240 CV (una cifra cuanto menos espectacular para la época) y que duplicaba la potencia del motor sin compresor, cuya cifra era de 130 CV. Gracias a su elevada potencia de la época y la forma de entregarla, contaba con un amplio par motor que permitía no tener que estar constantemente haciendo uso de la caja de cambios de tres marchas sin sincronizar.

El Bentley Bowler de 1929 volverá a la cadena de producción, aunque sólo con 12 ejemplares

Las doce unidades que está previsto fabricar del modelo se harán en base al único chasis original con el que cuenta la firma (con el número de chasis HB 3403) que se ha desmontado hasta el último tornillo a fin de poder escanear todas y cada una de sus piezas en 3D a fin de poder lograr una recreación digital con todo lujo de detalles. En la construcción de dichas unidades también se emplearán moldes originales así como utillaje de la época para garantizar la máxima fidelidad con el modelo original, siendo por tanto un proceso muy costoso que llevará nada menos que dos meses de media por unidad, tardando un total de dos años.

Aunque sufrirá leves retoques en favor de mejorar su seguridad, sin especificar con exactitud qué elementos en concreto serán (uno de ellos podría ser la iluminación o los cinturones de seguridad) aunque sí que parece bastante probable que mantendrá los frenos de tambor, la suspensión de ballesta semielíptica o el chasis de acero prensado. A nivel mecánico seguirá contando también con el mismo motor de cuatro cilindros con cárter de aluminio y camisas de los cilindros y culata en hierro forjado, así como una réplica exacta del compresor Amherst Villiers Mk IV.

Por supuesto, el modelo original que ha sido desmontado en su totalidad para permitir el nacimiento de estas doce nuevas unidades será debidamente restaurado y vuelto a montar para dejarlo completamente funcional y de esta forma poder seguir participando en múltiples eventos como ha hecho a lo largo de las últimas décadas.

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