El fabricante español desafía las expectativas con el regreso de su motor más visceral en el nuevo Cupra Formentor VZ5. Esta versión, limitada a solo 4.000 unidades en todo el mundo, eleva el listón de su segmento al prescindir de limitaciones electrónicas.
Bajo el capó esculpido de este coche ruge el célebre bloque de cinco cilindros y 2,5 litros, capaz de desatar 390 CV y 480 Nm de par máximo. Su sistema de propulsión se asocia a una caja automática de siete velocidades que envía la fuerza a las cuatro ruedas, catapultando al conjunto de 1.701 kilos desde parado hasta los 100 km/h en apenas 4,2 segundos. Como gran novedad frente a su predecesor, la marca ha eliminado la restricción de velocidad, permitiendo que la aguja alcance una punta de 280 km/h para desplegar todo su potencial en entornos controlados.
Para domar este empuje del motor, la ingeniería del chasis recibe ajustes de altísima precisión. La carrocería reduce su altura libre al suelo en 10 milímetros respecto a las variantes VZ estándar, apoyándose en una suspensión con 15 niveles de firmeza y un equipo de frenos firmado por Akebono, que muerde unos discos delanteros de 375 milímetros con pinzas de seis pistones. A esto se suma la tecnología de reparto selectivo de par en el eje trasero, capaz de derivar el cien por cien de la fuerza a una sola rueda para mejorar la agilidad o facilitar el sobreviraje mediante su modo específico para circuito.
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El frontal estrena un labio inferior de fibra de carbono con las siglas grabadas, mientras que la zaga queda dominada por un imponente difusor que aloja cuatro salidas de escape dispuestas en diagonal y acabadas en un inconfundible tono cobrizo. Todo el conjunto se asienta sobre unos pasos de rueda ensanchados que envuelven unas exclusivas llantas de 20 pulgadas, disponibles en contraste con sofisticados tonos de carrocería mate como el Gris Enceladus o el Bronce Century.
De puertas hacia dentro, el habitáculo funde la digitalización con una atmósfera eminentemente deportiva. El conductor recibe toda la telemetría, como las fuerzas G o la presión del turbo, a través de una instrumentación de 10,25 pulgadas, flanqueada por una pantalla central de 12,9 pulgadas. Quienes busquen la máxima sujeción pueden equipar unos asientos opcionales de tipo baquet, mientras disfrutan de una atmósfera inmersiva garantizada por un equipo de sonido Sennheiser de 12 altavoces y 425 vatios.
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Desarrollado y fabricado en las instalaciones de Martorell, este crossover ya acepta pedidos con un precio que, mediante descuentos y financiación, parte de los 69.000 euros. Las primeras entregas pisarán el asfalto a partir de Mayo.