El consorcio automovilístico asiático inicia su comercialización oficial en nuestro país con el lanzamiento de dos todocaminos que apuntan al centro del mercado. Se trata del híbrido enchufable Starray EM-i y el eléctrico puro E5, respaldados por la tecnología de un grupo que ya controla firmas como Volvo y que destaca por una agresiva relación entre precio, equipamiento y rango de uso.
La llegada de la marca a España en este primer trimestre de 2026 supone un movimiento de gran calado, apoyado por la apertura prevista de medio centenar de concesionarios. Las primeras unidades se entregarán en las próximas semanas, protagonizadas por dos vehículos sustentados sobre la plataforma global GEA. En lugar de tantear el terreno, la firma ataca directamente los segmentos compactos y medios con tarifas que arrancan en los 33.490 euros.

El modelo de mayor envergadura es el Geely Starray EM-i, un SUV de 4,74 metros de largo y un maletero de 528 litros. Su sistema de propulsión híbrido enchufable combina un motor eléctrico de 218 CV con un bloque de gasolina de 1.5 litros y 100 CV, desarrollado en territorio nacional por Horse Powertrain. Con una potencia conjunta de 262 CV y una puesta a punto afinada por Lotus, ofrece baterías de 18,4 o 29,8 kWh. Esta configuración le permite homologar hasta 136 kilómetros en modo cero emisiones y alcanzar una autonomía total combinada de 1.055 kilómetros, admitiendo cargas en corriente continua a 60 kW para pasar del 30 al 80 % de capacidad en 16 minutos.

Para quienes buscan prescindir por completo de la combustión, el Geely E5 se posiciona como un todocamino eléctrico de 4,61 metros. Su motor de 218 CV y 320 Nm de par se alimenta de una batería de tipo Short Blade, disponible en 60,2 o 68,4 kWh. La eficiencia de su arquitectura le otorga hasta 475 kilómetros de rango WLTP y soporta recargas rápidas de 100 kW, recuperando del 30 al 80 % de energía en 20 minutos. Ya desde su tarifa base de 37.490 euros, incluye bomba de calor, tecnología bidireccional para alimentar dispositivos externos y asientos delanteros ventilados.

El interior de ambos coches destaca por la integración del ecosistema digital Flyme Auto, heredado de la firma tecnológica Meizu. Este software asegura una fluidez absoluta en pantallas centrales de 15,4 pulgadas, integrando el teléfono inteligente hasta el punto de relegar a un segundo plano a sistemas de conectividad tradicionales como Android Auto o CarPlay. En las versiones superiores de la gama, el habitáculo eleva la calidad percibida con equipos de sonido envolvente de 16 altavoces, proyección de datos en el parabrisas y asientos con función de masaje.