El fabricante estadounidense lanza en Europa el Lucid Gravity, un SUV eléctrico de gran tamaño diseñado para competir de tú a tú en el segmento del ultra-lujo. Destaca por ofrecer unas cifras de eficiencia sobresalientes y un planteamiento tecnológico que apunta directamente a la línea de flotación de rivales consolidados como el Porsche Cayenne, el Volvo EX90 o el BMW iX.
Empezando por sus dimensiones tangibles, este coche impone con sus 5,03 metros de longitud, dos metros de anchura y 1,65 de altura, cotas que envuelven una enorme distancia entre ejes superior a los tres metros. A pesar de ser un gigante familiar preparado para albergar a siete pasajeros, su carrocería esconde un coeficiente aerodinámico de 0,24. Esta eficiencia frente al viento resulta fundamental para alcanzar las altas cifras de rango homologado y desmarcarse de las proporciones habituales del segmento.
El habitáculo del vehículo abandona cualquier rastro conservador para apostar por la digitalización extrema. El puesto de mando gira en torno a una pantalla OLED panorámica de 34 pulgadas con resolución 6K que domina la zona superior del salpicadero, apoyada por un monitor central inferior y una práctica ausencia de mandos físicos. Todo este entorno digitalizado, gestionado mediante el sistema DreamDrive 2, convive con una capacidad de carga superlativa que alcanza los 780 litros detrás de la tercera fila, ampliable a 3.400 litros al abatir los asientos, más un compartimento delantero bajo el capó de 230 litros.

La gama mecánica se estructura en dos niveles con baterías de alta densidad y sistemas de carga ultrarrápida. La opción de entrada, denominada Touring, entrega 560 CV extraídos de una batería de 89 kWh. Sin embargo, el protagonismo recae sobre el Lucid Gravity Grand Touring, cuyo sistema de propulsión dispara el rendimiento hasta los 828 CV acoplado a un acumulador de 123 kWh, lo que le permite firmar 748 kilómetros bajo el ciclo WLTP y recuperar 400 kilómetros de alcance en solo 14 minutos gracias a su potencia de carga de 400 kW.
Para domar este volumen y prestaciones en el uso real, la marca incluye soluciones técnicas orientadas al confort y la maniobrabilidad. A través del paquete opcional Dynamic Handling, el chasis incorpora suspensión neumática capaz de elevar la carrocería y una dirección activa en el eje trasero que recorta notablemente el radio de giro. A esto se suma un paquete específico de arrastre que garantiza una capacidad de remolque de hasta 2.500 kilos, todo envuelto en un refinamiento acústico ajustado para rodar por las Autobahn alemanas.

El despliegue comercial en España arrancará a finales de septiembre de 2026 mediante cuatro centros directos ubicados en Madrid, Barcelona, Valencia y Málaga. Aunque las tarifas definitivas no están cerradas, el modelo base arranca en 99.000 euros en Alemania, por lo que se estima que el Grand Touring rozará los 119.000 euros en el mercado nacional, un posicionamiento de precio que lo excluye de ayudas directas y limita los incentivos a la deducción del 15% en el IRPF por los primeros 20.000 euros.