Mercedes-AMG transforma el prototipo Concept Track Sport en dos máquinas de altísimo rendimiento: el futuro GT3 de competición y la versión de calle Black Series. Este desarrollo paralelo antes de 2030 asegura una transferencia técnica directa que apuntará comercialmente al Porsche 911 GT3 RS y al Ford Mustang GTD.
La firma alemana articula este proyecto en dos vertientes nacidas de una misma base técnica. Por un lado, una variante exclusiva para los circuitos, que lucirá acentos aerodinámicos en rojo; por otro, el futuro Mercedes-AMG GT Black Series, reconocible durante sus pruebas por los detalles en amarillo verdoso. Este último actuará como el modelo legal de homologación para la carretera del próximo GT3, descartando los esquemas híbridos enchufables vistos en el GT 63 S E Performance para priorizar un planteamiento de extrema ligereza y pura genética de carreras.

A nivel visual, ambas unidades de desarrollo conservan la superficie acristalada y el diseño de las ópticas del AMG GT de producción, pero sus cotas son notablemente más largas y anchas. El flujo del aire dicta las formas de la carrocería, que incorpora aletas activas sobre los pasos de rueda delanteros al estilo del Mercedes-AMG One, un inmenso splitter frontal y múltiples canales de extracción en el capó. La zona posterior es aún más radical: el cristal trasero desaparece en favor de un panel sólido que soporta los anclajes tipo cuello de cisne de un gigantesco alerón, complementado por salidas de escape laterales y un difusor sobredimensionado.

En el apartado mecánico, la potencia emanará de una profunda evolución del conocido V8 biturbo de 4.0 litros, que en esta iteración adopta un cigüeñal plano para explorar cotas de rendimiento y potencia inéditas. Para acompañar esta exigencia, la estructura del chasis, la suspensión, la dirección y los frenos son componentes de nueva generación independientes de la actualización estándar del modelo. Todo el conjunto estructural recurre de forma intensiva a materiales como el aluminio, el carbono, el magnesio y el titanio.
Desde el pasado mes de octubre, los ingenieros de Affalterbach han acumulado kilómetros de rodaje en instalaciones cerradas como Immendingen, Bilster Berg, Portimão y Monteblanco. En la actualidad, las unidades están afinando su comportamiento dinámico en la variante Nordschleife de Nürburgring.








