Motor, competición y nuevos lanzamientos

Mercedes Test Day 2016: AMG y lujo por doquier…

0

Otro año más, la caravana de Mercedes sale a recorrer España. Una caravana que año tras año nos acerca a las principales zonas del país los últimos lanzamientos de la marca, y como es habitual, este año ha pasado por Lalín (Galicia), Suances (Cantabria), Valls (Tarragona) para finalmente culminar en Pinedo (Valencia), agrupando de esta forma a todos los medios del levante. Como bien sabes, la ofensiva realizada por Mercedes estos últimos 6 años con la introducción de 29 modelos de carácter mucho más joven y dinámico le ha permitido crecer al fabricante a niveles estratosféricos, llegando a batir récords de producción de toda su historia.

¿Qué nos trajo en esta ocasión Mercedes? Nada menos que los lavados de cara de los SL, SLC y GLS, además de los nuevos Clase C Coupé y Cabrio, así como Clase E Berlina y Estate, S Cabrio y el GLC Coupé. Algunos de ellos, estaban firmados por AMG y te lo vamos a contar a continuación…

Iniciamos el día subiéndonos a los mandos de un modelo que por su enfoque de SUV Coupé, le espera una buena acogida comercial como es habitual en este segmento tan saturado y a su vez tan exitoso para fabricantes de toda índole: hablamos del GLC Coupé. Se trata del rival directo del BMW X4, y que en la motorización que hemos probado, el 220d de 170 CV con cuatro cilindros es el más accesible de la gama a un precio que arranca en los 52.500 euros (ampliamente multiplicable gracias a su extensa lista de equipamiento). Su gama la complementan otros motores como el 250d 4MATIC de 204 CV, el 250 4MATIC de 211 CV, 350 e 4MATIC de 320 CV, el 350D 4MATIC de 258 CV, con el GLC 43 4MATIC como colofón final con 367 CV.

A cielo abierto… mejor

El día parecía concebido para optar a uno de los modelos a cielo abierto que se pusieron a nuestra disposición. Pero entre ellos, incluso, nos costó decidir el primero sobre el que íbamos a tomar las riendas.

Tras unos instantes de duda, ya lo teníamos claro: el SL500. Un modelo que el pasado año recibió un lavado de cara coincidiendo con la mitad de su ciclo de vida, aportando pequeños cambios sobre el modelo de 2012, con nuevo paragolpes delantero y ópticas con una estructura interna renovada.

 

Con un V8 de 4.7 litros y 455 CV bajo el capó (aumentó su potencia en 20 CV, mejorando también sus prestaciones), acelerar a fondo en el SL 500 era algo que daba respeto, aún incluso con los controles de seguridad activados.

Tocaba ir a por algo más picante si cabe, aunque no necesariamente más potente: elegimos, por tanto, el SLC 43 AMG. El sucesor del SLK en una de sus variantes más picantes,  que como novedad, despide al V8 atmosférico de 5.5 litros y se ve reemplazado en su lugar por un V6 biturbo de 3 litros con 367 CV, siendo por tanto el AMG con menos caballos de la gama actual, gestionados a través de la caja de cambios automática 9G-Tronic de nueve velocidades. Este cambio de propulsor implicó también una reducción de su consumo en 0,6l/100 km respecto al SLK 55 AMG.

La prueba no nos permitió probar a fondo las características del AMG Ride Control con los parámetros ajustables de la suspensión, además otras cualidades relacionadas con su comportamiento en carreteras sinuosas.

Finalmente, acabamos en la cúspide del lujo y refinamiento con el Clase S 63 AMG Cabrio, dotado con un techo de lona que puede ser accionado a velocidades de hasta 60 km/h y cuyo proceso de apertura y cierre tarda 20 segundos. Un modelo que pese a sus 585 CV de potencia extraídos de su V8 de 5.5 litros, las sensaciones que obtenemos frente a los dos modelos testados con anterioridad poco tienen que ver… ya que básicamente experimentamos otro tipo de sensaciones radicalmente diferentes, enfocadas a hacernos sentir como si estuviéramos sentados en un cómodo sofá de un lujoso palacio. Además, el Clase S Cabrio presenta grandes diferencias frente a la variante Coupé, ya que sólo comparten un 60% de los componentes de chasis, haciendo también uso de muchos componentes fabricados en aluminio y magnesio de cara a contener el peso del conjunto.

Opciones para todas las necesidades

Para aquellos más aventureros, el GLC Coupé es una opción muy loable, si lo que buscamos es un modelo que tenga características de todoterreno confortable con cierto enfoque deportivo, donde como pudimos comprobar en la pequeña prueba, el tarado firme de los amortiguadores invitaban un poco a poder limar las asperezas en una carretera sinuosa y poder sacar conclusiones más rigurosas respecto a su comportamiento. Aunque sí que nos pareció que el control de estabilidad en determinadas circunstancias resultó ser algo más intrusivo de lo que nos gustaría.

Posteriormente, nos pusimos a los mandos del Mercedes Clase C Coupé, concretamente con la motorización C250D y que estéticamente exhibe un notable parentesco con el Clase S.  Rival por antonomasia del Audi A5 y BMW Serie 4, ha introducido numerosas tecnologías enfocadas al confort y seguridad, ofreciendo ahora todos sus sistemas con plena compatibilidad con internet y navegación por datos.

De este último, me ha sorprendido la facilidad para obtener consumos contenidos a velocidades legales gracias a lo bajo de vueltas que funciona su motor, y a su vez, sorprende también su comportamiento en conducción dinámica, un aspecto en el que han enfatizado más gracias a que se ha empleado mayor proporción de aluminio en su construcción, siendo así más ligero que el modelo saliente, contando además con un nuevo eje delantero de cuatro brazos y un eje trasero multibrazo formado por 5 brazos.

 

Si te interesa esta noticia...