La división británica de la marca sueca ha transformado su coche eléctrico más compacto en un práctico vehículo comercial orientado a flotas. El nuevo Volvo EX30 Cargo prescinde de sus plazas traseras para multiplicar su capacidad interior y ofrecer una solución ágil para el reparto urbano sin renunciar al equipamiento premium.
Convertir turismos de dimensiones contenidas en herramientas de trabajo es una fórmula conocida que ya aplicaron en su día modelos como el primer Ford Ka, el Dacia Spring o el Renault Twizy. Sin embargo, rara vez se ejecuta en un entorno tan sofisticado. Con 4,23 metros de longitud, este modelo mantiene intacto su diseño exterior, oscureciendo las lunas traseras para ocultar su nueva vocación. Esta metamorfosis está disponible para vehículos nuevos de los años modelo MY26 y MY27, así como para unidades ya existentes, incluyendo las versiones Cross Country, que aportan una estética más robusta y una mayor altura libre al suelo.

El cambio drástico ocurre de puertas para adentro. Al retirar por completo la banqueta trasera, el volumen del maletero salta de los 318 litros originales a unos destacables 1.000 litros de capacidad, acompañados de una carga útil de 390 kilos. Para soportar el trato diario, se ha instalado un suelo plano con un panel de acceso al nivel inferior, una mampara divisoria que aísla el habitáculo y paneles laterales más resistentes. Las puertas traseras modifican su ángulo para abrirse más y facilitar la carga desde el exterior, sumando una luz de trabajo adicional y puntos de anclaje extra en el subchasis para asegurar la mercancía.

A pesar de su claro enfoque laboral, la cabina no pierde su dotación tecnológica. El acabado Cargo Core incluye llantas aerodinámicas de 18 pulgadas, faros LED automáticos, control de crucero adaptativo y conectividad inalámbrica. Si se opta por el nivel Cargo Plus, la dotación suma llantas de 19 pulgadas, techo negro, asientos y volante calefactables, sistema Pilot Assist y audio premium Harman Kardon. Todo esto se mueve gracias a un sistema de propulsión eléctrico que arranca con la versión P3 de 150 CV. Por encima, el bloque P5 de 272 CV ofrece autonomías de entre 337 y 474 kilómetros, mientras que el tope de gama P8 alcanza los 428 CV con tracción integral, despachando el 0 a 100 km/h en solo 3,6 segundos y homologando hasta 449 kilómetros de alcance.

De momento, esta conversión se dirige únicamente a ventas para flotas y empresas en el Reino Unido. Su tarifa de partida se sitúa en 36.010 libras, lo que equivale a unos 41.630 euros al cambio de la divisa británica, o cerca de 44.500 euros si calculamos una estimación aproximada desde los 48.200 dólares de su tarifa internacional. En cualquier caso, supone un sobrecoste de unos 3.500 euros frente al modelo de pasajeros de serie.
Llevar la reconocida calidad y seguridad de la firma escandinava al sector de los vehículos comerciales compactos demuestra que el reparto urbano de cero emisiones también puede ser rápido, tecnológico y refinado.