Audi celebra medio siglo de su mítico motor con el Audi RS 3 competition limited, una serie global de 750 unidades. Este compacto deportivo mantiene su potencia intacta, pero afila su chasis y reduce su aislamiento para ofrecer una experiencia de conducción mucho más directa.
Con las estrictas normativas de emisiones limitando el futuro del bloque 2.5 TFSI, esta versión se posiciona como el pináculo absoluto de la actual generación 8Y. Bajo el capó conserva unas cifras mecánicas ya conocidas: 400 CV y 500 Nm de par. Este rendimiento resulta suficiente para despachar el 0 a 100 km/h en 3,8 segundos y alcanzar una velocidad máxima limitada por electrónica a 290 km/h. La principal evolución del modelo no busca acelerar más rápido en línea recta, sino alterar profundamente su carácter dinámico y emocional sobre el asfalto.

El chasis concentra las mejoras más radicales al incorporar, por primera vez en este coche, una suspensión roscada ajustable que rebaja la altura de la carrocería en 10 mm frente a un RS 3 estándar. Los amortiguadores permiten configurar de forma independiente los parámetros de compresión y extensión. Esta firmeza se complementa con una barra estabilizadora trasera tubular más gruesa, frenos delanteros carbocerámicos con pinzas rojas y el conocido diferencial torque splitter encargado de repartir la fuerza entre las ruedas posteriores.
La estética exterior respalda este planteamiento otorgando el protagonismo al carbono mate, un material visible en los aletines del frontal, los faldones laterales, las carcasas de los retrovisores y el prominente alerón trasero. El coche se asienta sobre unas llantas forjadas de 19 pulgadas rematadas en un exclusivo tono oro Neodimio mate. El guiño definitivo recae en los faros Matrix LED oscurecidos, cuya firma lumínica dibuja la secuencia 1-2-4-5-3 al desbloquear las puertas, replicando exactamente el orden de encendido de la mecánica.

Precisamente, el sonido de esos cinco cilindros penetra ahora con mayor crudeza en el habitáculo gracias a la eliminación de cuatro kilos de material aislante y a una apertura más agresiva de las válvulas del escape deportivo. El puesto de conducción recibe a los ocupantes con asientos baquet RS de respaldo de carbono, tapizados en microfibra y cuero con costuras en blanco Jengibre. Detrás del volante, el cuadro digital Audi virtual cockpit plus adopta unas esferas de fondo blanco que rinden homenaje visual al histórico Audi RS2 Avant de 1994.
El mercado español recibirá una asignación muy restrictiva de solo 25 unidades, todas ligadas a la carrocería Sportback y divididas entre los tonos gris Daytona, verde Malaquita o blanco Glaciar mate. Con un precio de partida de 135.000 euros y un equipamiento cerrado de primer nivel, las entregas arrancarán a mediados de 2026 para coronar la trayectoria de un propulsor irrepetible.






















