Motor, competición y nuevos lanzamientos

Pequeña toma de contacto con el Kia Sorento en Segovia

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(Os pedimos disculpas, no tenemos más fotos de la toma de contacto con el Sorento)

Hace algunos días, tuve ocasión de asistir a una toma de contacto con algunos lanzamientos recientes de Kia. En éste artículo, nos centraremos en el análisis del Sorento, un modelo que representa muy bien el salto cualitativo que está dando Kia durante los últimos años.

Si de algo peca la nueva generación del Sorento es de haber sido enfocada más a un uso rutero que a un uso campero, entre otras cosas, por ser más bajo que su anterior generación y por la imposibilidad de equipar reductora, sin embargo, su comportamiento en la finca en la que lo pudimos catar, no nos decepcionó en absoluto. Los representantes de Kia que estuvieron presentes en el evento nos comentaron que se había optado por darle este enfoque rutero a la nueva generación, dado que habían hecho un sondeo entre sus clientes y muy pocos eran los que lo usaban en el campo.

Kia puso a disposición de los bloggers asistentes varias unidades de Sorento. El único propulsor con el que se encuentra disponible el nuevo Sorento es el diésel 2.2 CRDI de 197 CV, aunque con dos tipos de tracción 4×4 y 4×2, que era lo que diferenciaba a las unidades allí presentes junto con el tipo de cambio (automático con convertidor de par o manual de 6 veocidades). Nosotros tuvimos ocasión de conducir el 4×4 y 4×2, ambos con cambio manual.

Como comentaba, la prueba se realizó en una enorme finca situada en Segovia, pero del hotel a la finca pudimos analizar un poco su comportamiento y tacto en carretera. Huelga decir, que a pesar de su peso y su tamaño, su comportamiento en carretera me agradó bastante, principalmente porque su motor diésel es bastante refinado y ofrece una buena respuesta y empuje, todo ello con un consumo ajustado, además de una dirección con una respuesta concisa. El aplomo en curva, sin haberlo llegado a probar en profundidad, también me convenció, teniendo en cuenta que en éste tipo de vehículos no suele ser su fuerte, además de no presentar balanceos en exceso.

A lo largo de ese día, estuvo lloviendo de forma intermitente, por lo que las pistas off-road de la finca estaban repletas de barro, haciendo más divertido el asunto y principalmente, obligando a sacar los colores al Sorento.

Cuando realicé el recorrido en la finca con el 4×4, no presentó mayores dificultades, salía airoso de prácticamente todas las situaciones sin mucho problema. Además, en los descensos conectaba el asistente de control de velocidad en descensos -limita la velocidad a 8 km/h- y permitía realizar mucho más cómodamente la tarea. Aunque sí que hay que añadir que al tener una altura sobre el suelo algo limitada, en algunas zonas del recorrido salía a relucir esta limitación.

Ya con el 4×2, costaba bastante más esfuerzo realizar el mismo recorrido que con la variante con tracción a las cuatro ruedas, que si bien también se realizó con éxito, no quedándonos estancados en ninguna parte del trazado, aunque como digo, el esfuerzo que había que hacer era mayor. La versión 4×2 sólo sería útil a la hora de pisar firmes en mal estado, pero para zonas algo más camperas evidentemente es más recomendable la variante 4×4.

En su habitáculo, no hay muchos puntos criticables, los materiales empleados y los ajustes están dentro de la media, si bien el diseño interior, especialmente el de la consola central resulta algo sobrio e insulso, aunque la ergonomía de los mandos sea buena.

Y aquí concluye la pequeña toma de contacto, próximamente continuará con los otros modelos que tuvimos ocasión de probar.

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