Prueba: Audi Q7 3.0 TDI 272 CV Quattro (equipamiento, comportamiento, conclusión)

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Audi Q7 3.0 TDI 272 CV
8.2 Puntuación total
Pros
- Diseño - Calidad del habitáculo - Sistemas de asistencia a la conducción
Contras
- Escasas cualidades off-road - Precio elevado
Habitáculo9.5
Motor8.5
Comportamiento7.5
Equipamiento7.5
Diseño8

Tras un primer vistazo a cualidades como el diseño, el habitáculo y la mecánica, hoy toca continuar analizando las cualidades del nuevo Audi Q7, que viene para continuar con el legado de su antecesor y continuar siendo uno de los principales referentes en un segmento en el que las grandes marcas ponen cada día más atención. Si todavía no has leído la primera parte de la prueba puedes hacerlo aquí.

En esta segunda entrega conoceremos el listado de precios y equipamientos para esta potente versión con motor diésel y nos adentraremos en nuestra habitual prueba de conducción para comprobar la aplicación práctica de la amplia lista de novedades con que se nos presenta el Q7.

Equipamiento

El Audi Q7 con motor 3.0 TDI con 272 CV y 7 plazas tiene un precio de partida de 71.120 euros. Por ese precio incluye, entre otros, sensor de aparcamiento trasero, faros de xenón, volante multifunción de cuero y con levas, control de velocidad de crucero, portón de maletero eléctrico, climatizador automático, tapicería de cuero, bluetooth, conexión USB, retrovisores con plegado eléctrico y llantas de aleación de 18 pulgadas.

Un escalón por encima tenemos el acabado Design que con un precio de 74.420 euros añade a lo anterior llantas de aleación de 19 pulgadas, asistente de luces de carretera, cámara trasera, sensor de aparcamiento delantero, control de ángulo muerto, faros LED, retrovisores con antideslumbramiento automático y asientos delanteros con ajuste eléctrico.

Por último encontramos el acabado Sport que, con el mismo precio que el Design, añade al equipamiento base llantas de aleación de 20 pulgadas, espejo interior fotosensible, asistente de luces de carretera, faros LED, paquete interior S-Line con asientos deportivos y paquete de iluminación.

De entre la infinidad de elementos disponibles en el catálogo de opcionales del Q7, nuestra unidad equipaba llantas de aleación de 21 pulgadas y 5 radios -2.490 euros-, faros Matrix LED -1.173 euros-, techo solar panorámico -2.138 euros-, Audi Virtual Cockpit -732 euros-, suspensión neumática -2.504 euros-, MMI Navegación Plus -3.590 euros-, y el paquete “Audi Design Selection” que con un precio de 14.534 euros incluye asientos de confort con memoria, tapicería en cuero Valcona marrón Murillo, paneles de las puertas y revestimiento del techo en Alcántara, inserciones en aluminio cepillado, etcétera.

En el apartado de seguridad incluye 8 airbags, control de presión de los neumáticos, control de descenso de pendientes, asistente de arranque en pendiente, etc. Como elementos opcionales se pueden añadir, entre otros,  el control de crucero adaptativo con asistente de conducción en atascos, asistente de mantenimiento en el carril, asistente de ángulo muerto, asistente para evitar colisiones por alcance, asistente de maniobras con remolque.

Comportamiento

Antes de nada, conviene remarcar que estamos ante un coche de 2.135 Kg, por lo que su comportamiento dinámico, pese a haber sufrido un tratamiento de adelgazamiento de 300 Kg con respecto a la anterior generación sigue estando condicionado a las leyes de la física.

Dicho esto, conviene resaltar el buen trabajo que se ha realizado sobre el chasis del Q7, que ha conseguido cambiar significativamente las sensaciones al volante. La conjunción de un propulsor potente, una dirección bien afinada y una suspensión neumática que se puede adaptar a cada condición de conducción se traducen en un resultado brillante, que traslada al conductor la sensación de estar ante un coche mucho más ligero.

El propulsor de 6 cilindros diésel y 272 CV es perfecto para mover al Q7. Tiene potencia de sobra en prácticamente cualquier régimen, permite mantener cruceros muy altos en vías rápidas y en conjunción con la caja de cambios automática de 8 velocidades, encargada de optimizar constantemente el gasto de combustible, se consiguen medias de consumo de entre 7 y 8 litros por cada 100 Km, una cifra estupenda.

Sus dimensiones no siempre se llevan bien con la conducción urbana, pero soluciones como las cuatro ruedas directrices para mejorar la maniobrabilidad o el sistema de cámaras de 360º facilitan bastante su conducción. También cabe destacar sistemas como el asistente de aparcamiento, el asistente conducción autónoma en atascos –hasta 65 Km/h- o el asistente que nos avisa mediante la iluminación de la puerta cuando vamos a salir del coche y se aproxima otro vehículo por nuestro carril.

El nuevo Q7 es un auténtico devorador de kilómetros, y es precisamente en trayectos largos donde se llega a apreciar el confort que ofrece este coche, donde sobre todo destaca la perfecta ergonomía de sus asientos. En conducción nocturna, el nuevo sistema de iluminación Matrix LED se convierte en un sistema que roza la perfección. Su haz de luz se adapta constantemente a las condiciones de conducción, ofreciendo un rendimiento excelente y evitando deslumbrar al resto de vehículos. Otra de las novedades es la cámara de visión nocturna, que proyecta una imagen térmica en la pantalla del cuadro de instrumentos y nos avisa cuando detecta a peatones y animales a una distancia de hasta 300 metros para evitar accidentes y atropellos.

Fuera del asfalto, su comportamiento está condicionado por su diseño exterior y sus neumáticos de asfalto. No obstante, gracias a la suspensión neumática –y su modo Allroad- que consigue una notable elevación de la carrocería, a un muy eficaz sistema de tracción a las cuatro ruedas y al control automático de descenso, podemos superar obstáculos de cierta dificultad y, sobre todo, circular con una gran solvencia por pistas aunque no estén en buen estado.

Conclusión

Estamos ante uno de los dos buques insignia de la alemana Audi, que se ha renovado por completo para seguir compitiendo a gran nivel en el segmento de los grandes SUV’s que tanta popularidad han alcanzado en los últimos 10 años.

Su diseño ha sido renovado para ofrecer una imagen mucho más atlética y con detalles deportivos, y su habitáculo cuenta con la calidad suficiente como para no tener que envidiar nada a las grandes berlinas de lujo.

El propulsor diésel de 272 CV es más que recomendable para este Q7. Tiene suficiente potencia para moverlo con soltura, tiene un funcionamiento refinado y muy silencioso, y sus cifras de consumo están bastante contenidas si practicamos una conducción eficiente a la que ayuda en gran medida la caja de cambios automática.

Su comportamiento en líneas generales es realmente bueno, con un gran aplomo en carretera y una agilidad muy conseguida cuando queremos enlazar curvas a ritmos alegres. No destaca ni en ciudad ni fuera del asfalto, pero equipa suficientes soluciones tecnológicas para contrarrestar esas debilidades y convertirlo en un coche realmente completo.

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