El fabricante francés Renault se enfrenta a un desafío legal de calado en Alemania tras una sentencia reciente del Tribunal Regional de Múnich. La justicia alemana ha dictaminado la paralización de las ventas de dos de sus modelos estrella: el Renault Clio de quinta generación y el Megane E-Tech cien por cien eléctrico. El origen del conflicto radica en una supuesta infracción de una patente de tecnología Ethernet, propiedad de la compañía estadounidense Broadcom, que afecta directamente a los sistemas de navegación y control telemático de estos vehículos.
Este varapalo judicial llega en un momento de transición para la marca del rombo, aunque el impacto comercial podría verse amortiguado por los ciclos de vida de los productos afectados. El Renault Clio V, un superventas en Alemania con 25.000 unidades comercializadas y líder del segmento B, utiliza motores de gasolina TCe de 115 CV y versiones híbridas E-Tech de 145 CV. Con un precio de entrada cercano a los 20.000 euros, esta generación está próxima a su retirada definitiva de los concesionarios, mientras que el nuevo Clio VI ya está disponible y, según las fuentes, no se ve afectado por este litigio técnico.

Por su parte, el Megane E-Tech, lanzado en 2022 con un sistema de propulsión eléctrico de 130 CV o 220 CV, es el otro gran implicado debido a su unidad de control telemático. El modelo, que parte de los 38.000 euros y ha sumado unas 12.000 ventas en territorio alemán, tiene prevista una actualización técnica para otoño de 2026 que podría solventar este escollo. La sentencia es contundente y contempla, en su escenario más severo, la retirada y destrucción de los componentes que violan la patente o incluso la recompra de los coches afectados por parte del fabricante, lo que supondría un golpe logístico sin precedentes en la industria automovilística europea.
Sin embargo, la ejecución de estas medidas no es inmediata ni automática. Para que el fallo se haga efectivo, Broadcom debe depositar una fianza de varios miles de millones de euros ante el tribunal, un paso que por el momento no se ha materializado. Mientras tanto, Renault ha anunciado que presentará un recurso de apelación y ha iniciado acciones legales paralelas para intentar invalidar la patente en disputa.





