Volkswagen ha alzado el telón sobre la segunda generación de su exitoso T-Roc, un SUV compacto que ha logrado conquistar a más de dos millones de conductores desde su debut en 2017. La marca alemana presenta ahora una propuesta renovada que promete elevar los estándares de su segmento con mejoras sustanciales en diseño, tecnología y eficiencia.
El nuevo T-Roc experimenta un crecimiento notable, ganando 12 centímetros en longitud hasta alcanzar los 4,35 metros, lo que lo sitúa en territorio directo de competidores como el Dacia Duster o el MG ZS. Este aumento dimensional no es meramente estético, sino que se traduce en beneficios prácticos tangibles: el maletero incrementa su capacidad en 30 litros hasta los 475, mientras que los ocupantes traseros disfrutan de mayor espacio, incluso cuando los asientos delanteros están ocupados por personas de elevada estatura.
La transformación visual resulta igualmente impresionante. Los faros LED de serie marcan el nuevo lenguaje estético, que alcanza su máxima expresión en las versiones superiores con el sistema IQ.LIGHT LED Matrix. La parrilla presenta el logotipo de Volkswagen retroiluminado, mientras que la zaga adopta una franja LED continua con el emblema iluminado en rojo, creando una firma lumínica distintiva y moderna.
El habitáculo representa quizás la evolución más significativa, con materiales de calidad superior, superficies blandas y una ambientación tipo lounge gracias a la nueva iluminación ambiental. La pantalla central crece hasta las 13 pulgadas, incorporando el sistema de infoentretenimiento más avanzado de la marca. Entre las novedades tecnológicas destaca la inclusión del head-up display, una primicia en su categoría, junto con los asientos ergoActive que ofrecen hasta 14 ajustes eléctricos y función masaje.
La plataforma MQB Evo, compartida con los nuevos Tiguan y Tayron, permite al T-Roc acceder a tecnologías de segmentos superiores. El Travel Assist de nueva generación ejecuta cambios de carril automáticos, mientras que el Park Assist Pro con memoria realiza maniobras de aparcamiento completamente autónomas, controlables incluso desde el smartphone. El sistema de aviso de salida previene aperturas de puertas peligrosas ante la aproximación de ciclistas o vehículos.
La electrificación marca el rumbo de la nueva gama europea, que prescinde de los motores convencionales para apostar exclusivamente por la hibridación. Los propulsores 1.5 eTSI de 116 y 150 CV incorporan tecnología mild hybrid de 48V, asociados a cajas DSG de siete marchas. La oferta se completará próximamente con dos versiones híbridas completas y la deportiva T-Roc R, manteniendo disponible la tracción total 4MOTION en el motor 2.0 TSI.
Con cuatro líneas de acabado (T-Roc, Life, Style y R-Line), la nueva generación arranca desde 30.845 euros en Alemania para la versión 1.5 eTSI de 115 CV. La fabricación en Palmela, Portugal, garantiza la proximidad al mercado europeo, donde el T-Roc alcanzó 292.000 unidades vendidas en 2024.