Abarth se plantea volver a la gasolina con un Grande Panda híbrido

-

Tras el escaso éxito de sus modelos exclusivamente eléctricos, la firma del escorpión se plantea reintroducir mecánicas térmicas. El principal candidato es una versión deportiva del Fiat Grande Panda, que aprovecharía la tecnología híbrida para recuperar el sonido y el tacto que demandan los clientes.

Abarth apostó pronto por una gama cero emisiones en Europa con los 500e y 600e, pero la demanda no ha cumplido las expectativas de Stellantis, y ello a pesar de que las ventas de eléctricos han subido un 21 por ciento en el continente este año. Ante este escenario comercial, Gaetano Thorel, responsable de Abarth y Fiat en Europa, ha dejado la puerta abierta a aprovechar el legado de la marca con nuevos proyectos. El nuevo plan industrial del grupo, dirigido por Antonio Filosa y cuya presentación está prevista para el 21 de mayo, podría confirmar un cambio de rumbo hacia mecánicas gasolina.

La base tecnológica para este movimiento es la arquitectura Smart Car del Fiat Grande Panda, concebida desde su origen para integrar sistemas de propulsión de combustión, híbridos y eléctricos. Aunque el clásico motor 1.4 turbo de modelos pasados está descartado, el fabricante cuenta en su banco de órganos con el bloque de 1,2 litros, cuya versión híbrida ligera entrega 145 CV asociada en exclusiva a una caja automática de seis velocidades. Otra opción viable para ganar prestaciones es emplear un esquema de propulsión con dos motores eléctricos, derivado del inminente Fiat Grande Panda 4×4. Aunque esta configuración quedaría por debajo de los 278 CV (207 kW) que rinde el motor del Abarth 600e, aportaría el empuje y la tracción necesarios para un coche de esta categoría. Las fuentes apuntan a que también se barajan opciones de gasolina para los 500 y 600, si bien adaptar el actual bloque 1.0 de tres cilindros del Fiat 500 a las exigencias deportivas de Abarth resulta más complejo desde el punto de vista técnico.

A nivel dinámico, el Grande Panda exigiría una puesta a punto profunda de su parte ciclo. Abandonaría el esquema de suspensión enfocado al confort de la versión de Fiat para adoptar un tarado específico mucho más firme y frenos más potentes. Estéticamente, el modelo perdería su apariencia amigable en favor de una estampa agresiva, marcada por llantas de aleación de mayor diámetro, tomas de aire ensanchadas en el paragolpes, un splitter frontal pronunciado y pasos de rueda en el color de la carrocería, perdiendo además las barras del techo para afinar su silueta. El habitáculo acompañaría esta transformación sustituyendo los plásticos claros originales por tapicerías oscuras de Alcantara, inserciones de carbono, asientos deportivos, pedales de aluminio y un volante achatado.

Posicionado en precio por debajo de los 500e y 600e, este hipotético modelo se convertiría en el acceso más asequible a la gama italiana. Como admitió recientemente Olivier François, director general de Fiat y Abarth, los fanáticos de la marca siguen buscando la experiencia de conducción pura y el inconfundible sonido mecánico, por lo que esta alternativa híbrida serviría para devolver a la marca su carácter tradicional y reactivar el interés de los conductores. ¿Lo llegaremos a ver finalmente en los concesionarios?

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí