BMW ha decidido dar un paso estratégico al prescindir del sistema de Nivel 3 en el próximo lavado de cara de su BMW Serie 7, priorizando una arquitectura de Nivel 2 más versátil, ágil y, sobre todo, económica para el usuario final.
El buque insignia bávaro recibirá en abril de 2026 una actualización estética y tecnológica profundamente influenciada por la plataforma Neue Klasse. Este cambio supone el adiós definitivo al sistema Personal Pilot L3, una tecnología que permitía al conductor apartar la vista de la carretera en condiciones de tráfico lento. El motivo principal de esta decisión radica en la rentabilidad, ya que el hardware basado en costosos sensores LiDAR y la potencia de cálculo necesaria exigían un desembolso cercano a los 6.000 euros, una cifra que limitaba su adopción masiva en el mercado.
En su lugar, el nuevo BMW Serie 7 y su variante eléctrica i7 adoptarán un avanzado sistema de asistencia derivado del nuevo iX3, con un precio mucho más competitivo de unos 1.450 euros. Esta tecnología de Nivel 2 permite una conducción sin manos en autopista a velocidades de hasta 130 km/h, siempre que el conductor mantenga la atención en la vía. A diferencia del sistema saliente, que estaba limitado a tan solo 60 km/h en situaciones de atasco, el nuevo Motorway Assistant permite realizar cambios de carril automáticos con solo confirmar la maniobra mediante la mirada del conductor hacia el retrovisor correspondiente.

La simplificación del sistema de propulsión de datos también facilita la expansión global del coche, gracias a que cuenta con la certificación DCAS. Esto permite que BMW despliegue la tecnología en 60 países de forma simultánea, evitando el laberinto de validaciones y regulaciones específicas que frenan al Nivel 3. Esta tendencia no es exclusiva de la firma de Múnich; Mercedes-Benz ha tomado un camino similar con su paquete MB.Drive Assist Pro, enfocándose en un Nivel 2++ que ofrece funciones de guiado puerta a puerta con mayor fluidez.
El nuevo paquete opcional Motorway & City Assistant no solo mejora la experiencia en vías rápidas, sino que introduce funciones urbanas capaces de detener el vehículo ante semáforos en rojo y reanudar la marcha automáticamente.
Recordemos que en esta debacle donde las marcas tradicionales están retrocediendo respecto a sus aspiraciones con la conducción autónoma, Tesla está haciendo todo lo contrario, apostando por la conducción autónoma total y encontrándose muy cerca de la aprobación del sistema FSD en Europa.