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Llega la tracción xDrive al BMW Serie 2 Active Tourer

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Muchos se escandalizaron cuando BMW anunció que abandonaba al propulsión trasera en muchos de sus modelos, buscando así una mayor rentabilidad por modelo, algo que hasta la fecha había sido una de sus señas de identidad. Uno de los primeros modelos en hacer patente dicha estrategia fue el reciente Serie 2 Active Tourer, un monovolumen ompacto que forma parte de la ofensiva de crecimiento de la marca bávara. El próximo Serie 1 o X1 también adoptarán esta plataforma de tracción delantera.

El empleo de la tracción total no es una novedad en BMW, ya que desde el 325iX la empleaba ya en el año 1985. Posteriormente, en 2004 evolucionó a xDrive, mejorando las características técnicas y continuando su periplo por diversos modelos hasta llegar a la situación actual.

Y ahora, es dicha tracción la que aterriza sobre el Serie 2 Active Tourer. No tendría nada de particular de no ser por dos razones: la primera es el hecho de que sea la primera vez que se monta sobre un BMW de tracción delantera con el motor montado de forma transversal, y porque además, supone una opción para aquellos que necesiten circular por lugares donde el estado del firme o las condiciones climatológicas no sean las más idóneas. Por contra también hay una desventaja, la suma del sistema de tracción en el peso del conjunto (cifrada en 61 kg), que implica una merma en las prestaciones.

Estará disponible con el 225i gasolina de 231 CV cuyo consumo homologado oscila entre los 6,4l/100 km y 6,5l/100 km y el 220d de 190 CV con un consumo más ajustado de 4,6l/100 km y 4,8l/100 km, yendo asociados en ambos casos a una caja Steptronic de ocho velocidades.

¿Cómo funciona?

La tracción xDrive del Serie 2 Active Tourer no es permanente. Esto quiere decir que en condiciones normales es tracción delantera, pero cuando detecta pérdidas de tracción entra en funcionamiento el eje posterior en cuestión de milésimas de segundo, todo ello, gracias a un acoplamiento angular ‘Power Take-Off‘ y un embrague electrohidráulico que es el encargado de liberar de trabajo al eje trasero. Además, al igual que ocurre en otros sistemas similares, la entrada en funcionamiento del eje posterior es totalmente transparente para el usuario.

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