La berlina eléctrica de BYD para el segmento D se actualiza este año con un enfoque puramente práctico. El renovado modelo afina su diseño y aumenta notablemente su capacidad de carga para convertirse en una opción más lógica en el día a día. Todo ello manteniendo intacta una política comercial muy agresiva.
Tras superar la barrera de los 3.500 clientes en España y hacerse un hueco en servicios de transporte de pasajeros, el BYD SEAL pule su propuesta eliminando elementos superfluos. La carrocería mantiene esa silueta baja y deportiva característica, pero sustituye la antigua y recargada inscripción del portón trasero por un sobrio logotipo corporativo. El exterior estrena unas vistosas llantas de aleación de 19 pulgadas y refresca la paleta cromática introduciendo los tonos Obsidian Black, Lavender Grey y Ruby Red en detrimento del anterior Ice Blue.

El gran salto de esta actualización se encuentra en su usabilidad diaria, sumando un total de 104 litros extra de almacenamiento. El maletero principal crece de forma considerable pasando de 400 a 485 litros, mientras que el compartimento delantero alcanza ahora los 72 litros de capacidad y pierde su molesta tapa para facilitar el manejo de bultos. Al acceder al habitáculo de este coche eléctrico, la limpieza visual es evidente gracias a la desaparición de los emblemas redundantes en reposacabezas y reposabrazos. Además, la enorme pantalla central de 15,6 pulgadas pierde su llamativa función giratoria para quedarse fija en posición horizontal, priorizando una interacción más directa.
A nivel de equipamiento, la marca asiática integra ahora una llave Bluetooth para prescindir del mando físico en muchos escenarios y añade un útil sistema de monitorización de fatiga del conductor. Bajo la carrocería no hay alteraciones, conservando una oferta mecánica dividida en tres escalones. La versión Comfort de acceso entrega 228 CV al eje trasero, logrando 460 kilómetros de autonomía homologada gracias a su batería de 61,4 kWh. Por encima, la variante Design eleva la potencia del motor hasta los 313 CV y monta una pila de 82,5 kWh, estirando su rango de uso hasta unos destacables 570 kilómetros.


Para los conductores que busquen máximas prestaciones, el acabado Excellence AWD corona la gama con un sistema de propulsión de doble motor y 530 CV, capaz de firmar el 0 a 100 km/h en apenas 3,8 segundos. Esta configuración superior, que homologa 520 kilómetros de autonomía, incluye amortiguadores adaptativos y el reparto inteligente de par iTAC para asegurar la máxima tracción en tiempo real. Toda la familia aterriza en los concesionarios con una tarifa oficial desde 41.990 euros, aunque aplicando todas las campañas promocionales, ayudas y financiación, la factura base desciende hasta unos atractivos 34.455 euros.

Aunque su ecosistema de software y su eficiencia energética en condiciones reales todavía guardan cierto margen de mejora frente a rivales directos como Tesla, la berlina china es una alternativa cada vez más recomendable gracias a estas mejoras.
