La vuelta del Honda Prelude ha generado altas expectativas sobre posibles variantes de alto rendimiento que acompañen al lanzamiento. Sin embargo, la marca ha salido al paso de los rumores recientes para enfriar los ánimos respecto a versiones radicales a corto plazo, clarificando el posicionamiento de su nuevo coupé en el mercado.
Según un informe reciente derivado de un evento de la marca, un representante de Honda ha confirmado ante el medio Creative311 que «no existen planes actuales» para comercializar variantes Type S o Type R del nuevo modelo. Esta declaración responde directamente a los rumores surgidos en Japón y recogidas por medios occidentales, que situaban estas versiones en el horizonte cercano, coincidiendo con eventos inminentes como el Tokyo Auto Salon.
Las expectativas más optimistas, alimentadas por rumores, dibujaban un hipotético Prelude Type R equipado con el bloque insignia de 2.0 litros turboalimentado. Se barajaban cifras de 325 CV y 420 Nm de par, especificaciones heredadas directamente del Civic Type R y del Integra Type S estadounidense. Dicha configuración, asociada teóricamente a una transmisión manual de seis velocidades, habría transformado el carácter del coche, alejándolo de su enfoque eficiente.

Por otro lado, existían rumores sobre un Type S impulsado por un motor 1.5 turbo de cuatro cilindros con 179 CV y 240 Nm, mecánica presente en el Civic RS. Esta configuración resultaría técnica y comercialmente contradictoria, ya que el Prelude híbrido estándar ya declara 200 CV y 315 Nm de par. Lanzar una versión con apellido deportivo pero con cifras inferiores al modelo base supondría un paso atrás difícil de justificar en la ficha técnica.
Aunque la puerta del Type R parece cerrada para evitar solapamientos con otros productos de la gama deportiva de Honda, el análisis sugiere que una versión con el apellido Si podría ser la alternativa lógica. Al compartir gran parte de su arquitectura con el Civic, la marca podría trasplantar la mecánica del Civic Si, manteniendo la potencia en el entorno de los 200 CV pero reduciendo el peso y añadiendo una caja manual, todo ello por un precio que debería situarse por debajo de los 48.000 euros al cambio estimado.
La estrategia actual es coherente con la historia del modelo, ya que el Prelude nunca contó con una versión Type R y la denominación Type S se limitó exclusivamente a la quinta generación en el mercado japonés, ¿no crees?
Vía: Carscoops





