El Salón de Bruselas ha sido el escenario elegido para el debut del Kia EV2, el modelo más compacto de la firma coreana y una pieza clave para su estrategia en el mercado europeo. Fabricado en la planta eslovaca de Zilina, este coche llega con la promesa de democratizar la tecnología eléctrica avanzada en un formato urbano de apenas 4,06 metros de largo. Su propuesta llega para competir competir contra rivales como el Peugeot e-208 o el Renault 4.
Estéticamente, el EV2 no esconde su parentesco con los modelos mayores de la casa, adoptando la filosofía de diseño ‘Opposites United’ que se traduce en una carrocería robusta, de líneas verticales y pasos de rueda marcados que alojan llantas de 16 a 19 pulgadas. Sus dimensiones de 1,80 metros de ancho y 1,58 de alto esconden una plataforma E-GMP optimizada que permite ofrecer un interior sorprendentemente modular, disponible en configuraciones de cuatro o cinco plazas. El puesto de conducción destaca por un despliegue digital poco común en el segmento, uniendo tres pantallas en un solo panel: dos de 12,3 pulgadas para instrumentación y multimedia, flanqueando a una tercera de 5,3 pulgadas dedicada exclusivamente a la climatización.

Además, la fila trasera puede deslizarse longitudinalmente y reclinarse para gestionar el espacio, logrando que el maletero oscile entre los 362 y los 403 litros según la posición de los asientos, a lo que se suma un práctico hueco delantero de 15 litros para los cables. En el apartado técnico, Kia plantea dos opciones de batería bajo una arquitectura de 400 V: una de acceso con 42,2 kWh que homologa 317 km de autonomía, y una variante ‘Long Range’ de 61 kWh capaz de alcanzar los 448 km en ciclo WLTP. Resulta curioso que la versión de mayor autonomía rinde 136 CV, mientras que el modelo estándar entrega 147 CV, completando el 0 a 100 km/h en 9,5 y 8,7 segundos respectivamente.

Uno de los grandes argumentos de este SUV urbano reside en su sistema de gestión de energía, pues admite potencias de hasta 22 kW en corriente alterna, una cifra muy superior a la media habitual, además de recuperar del 10 al 80% en media hora mediante carga rápida. La tecnología embarcada incluye conducción autónoma de nivel 2, llave digital NFC y funcionalidades avanzadas como la carga bidireccional V2L y V2G, permitiendo alimentar dispositivos externos o devolver energía a la red. Con una producción que arranca este mes de febrero para las versiones estándar, se estima que su precio de partida se situará entre los 25.000 y los 30.000 euros.






