Mazda patenta un motor biturbo con compresor eléctrico: ¿Podríamos verlo en el MX-5?

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Si algo nos está demostrando Mazda en estos últimos años, es que los motores de combustión interna todavía tienen mucha cuerda por delante, al menos en lo que concierne a ingeniería y avances aplicados sobre ellos, no tanto por parte de los gobiernos, que de manera paulatina están estableciendo la defunción de los mismos en algunos de los principales países de Europa.

Una de las últimas innovaciones presentadas era el motor SkyActiv-X, un motor que llegaría en 2019 y que se trata del primer motor gasolina en emplear el encendido por compresión con gasolina, algo que hasta ahora únicamente había quedado reservado para la competición, no llevándose a término en la calle por la complejidad y problemas de fiabilidad que pudiera suponer. Mazda denomina a esta tecnología HCCI (por “Homogeneous-Charge Compression Ignition”).

Pero ahora vayamos a la última novedad que hemos podido vislumbrar en la patente recién registrada en la oficina estadounidense de patentes. En este caso, se trata de un motor diésel que recurre a la sobrealimentación con dos turbocompresores… y un compresor eléctrico. Precisamente es esta configuración tan singular lo que lo hace novedoso y diferente a la gran mayoría de apuestas que hemos visto hasta la fecha (si bien, no son los primeros en hacerlo, ya que Audi tiene en el mercado modelos con turbo eléctrico como el SQ7 TDI).

Mazda patenta un motor biturbo con compresor eléctrico: ¿Podríamos verlo en el MX-5?

Los beneficios de esta configuración frente a otra más tradicional, es que el compresor eléctrico permite entrar en funcionamiento a bajas vueltas, que es donde más cuesta comenzar el funcionamiento de los turbocompresores tradicionales accionados por gases. Tras su entrada en funcionamiento, posteriormente vendría precedido de dos etapas adicionales: los dos turbocompresores restantes, dando como resultado una supresión del turbo lag en su respuesta.

Otro detalle que llama la atención es el hecho de que en la patente se hace referencia a un coche de propulsión trasera, siendo actualmente el MX-5 el único de su gama en contar con este esquema. ¿Quiere decir eso que lo podríamos ver en un futuro sobre él? Personalmente, nos cuesta de creer, empezando porque es un motor diésel y no vamos a ver un MX-5 diésel. Y el hipotético RX-9 que debería estar a punto de presentarse tampoco tendría papeletas, ya que en este caso se trataría de un motor rotativo.

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