Pesa varios cientos de kg más que el RS4, pero Audi asegura que el nuevo RS5 híbrido se siente ‘ágil y ligero’

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La división Audi Sport afronta uno de sus mayores desafíos técnicos con el estreno del nuevo Audi RS5 Avant, su primer modelo familiar de altas prestaciones dotado de tecnología híbrida enchufable. Este cambio de paradigma busca equilibrar la máxima deportividad con las actuales exigencias de emisiones, aunque trae consigo una cifra que ha encendido el debate entre los entusiastas: un peso en vacío de 2.370 kilogramos.

Para entender la magnitud de este crecimiento, basta mirar hacia atrás y recordar al icónico RS2 Avant de 1994, que detenía la báscula en unos razonables 1.595 kilogramos. Tres décadas después, el nuevo modelo es 775 kilogramos más pesado, fruto de unas dimensiones que han crecido casi 39 centímetros en longitud y 26 en anchura. Incluso comparado con su predecesor directo, el RS4 Avant B9, el incremento roza los 625 kilogramos, evidenciando el peaje físico que impone la ingeniería contemporánea.

El gran responsable de este lastre es el complejo sistema de propulsión híbrido enchufable, que integra una batería de 22 kWh de capacidad bajo el suelo del maletero. Gracias a este componente, el coche es capaz de ofrecer una autonomía eléctrica de hasta 86 kilómetros en entornos urbanos, una cifra muy competitiva para un vehículo de su estirpe. Sin embargo, la marca de los cuatro aros es consciente de que la física no perdona, y por ello ha volcado su esfuerzo en soluciones dinámicas que compensen la masa.

Pesa varios cientos de kg más que el RS4, pero Audi asegura que el nuevo RS5 híbrido se siente ‘ágil y ligero’

Rolf Michl, director de Audi Sport, asegura que el coche se siente sorprendentemente ágil y ligero gracias a una gestión electrónica de vanguardia. El secreto reside en la combinación de la suspensión deportiva RS y un sistema de vectorización de par electromecánico en el eje trasero, diseñado específicamente para enmascarar las inercias y mejorar la precisión en curva. Según la firma de Ingolstadt, estas tecnologías permiten que el empuje del motor se traduzca en una experiencia de conducción estable y refinada que desafía la percepción de pesadez inicial.

Para aquellos usuarios que busquen optimizar el conjunto, Audi ofrece opcionalmente frenos cerámicos en ambos ejes, lo que permite reducir el peso en unos 30 kilogramos. Aunque parezca una cifra modesta frente al total, es un detalle técnico que refuerza el enfoque prestacional de un modelo que abre el camino a futuros lanzamientos electrificados de la gama. Este paso hacia la hibridación, ya transitado por otros rivales del segmento, parece ser la única vía para mantener la vigencia de los familiares deportivos en el mercado europeo.

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