Porsche estudia cancelar 718 Boxster y Cayman eléctricos por estas razones

 

El futuro de los deportivos de acceso de Porsche se encuentra en la cuerda floja y podría cambiar el rumbo de la marca en Stuttgart. Michael Leiters, el nuevo consejero delegado que asumió el mando el pasado 1 de enero de 2026, evalúa suspender el desarrollo de la gama 718 eléctrica ante una escalada de gastos y retrasos técnicos. Esta decisión supone un giro drástico en la estrategia de la firma, que apostó con ambición por la electrificación total y ahora se ve obligada a recalibrar sus planes ante una realidad de mercado muy distinta a la prevista.

Los icónicos 718 Boxster y Cayman con motor térmico, que durante años representaron la puerta de entrada al universo Porsche con precios desde los 70.000 euros, dejaron de fabricarse en 2025. Aunque la hoja de ruta inicial preveía su renacimiento como modelos exclusivamente eléctricos para 2026, diversos factores internos y externos han congelado el proyecto. Entre las dificultades principales destaca el encarecimiento del desarrollo y problemas críticos en la cadena de suministro de baterías, agravados por la quiebra del proveedor estratégico Northvolt, lo que ha dejado el cronograma de lanzamientos en una situación de extrema vulnerabilidad.

porsche 718 boxster video

La presión económica sobre la compañía es notable debido a la caída de ventas en China y a los nuevos aranceles comerciales en Estados Unidos, su mercado individual más potente. Esta coyuntura ha forzado a Porsche a recortar sus previsiones de beneficios en repetidas ocasiones, estimando un impacto negativo de hasta 1.800 millones de euros en el resultado operativo de 2025. Leiters, reconocido por su éxito previo impulsando sistemas de propulsión híbridos en marcas de lujo, busca ahora equilibrar las cuentas mientras gestiona el riesgo de lanzar productos con tecnología que podría quedar obsoleta por los retrasos acumulados.

Un elemento que añade complejidad técnica es la reciente deliberación para añadir variantes híbridas enchufables a la nueva gama 718. Integrar este tipo de propulsión exige modificaciones estructurales y una base técnica diferente a la de un eléctrico puro, lo que demoraría el proyecto varios años más y pondría en riesgo la competitividad del modelo. Porsche ya ha confirmado que la próxima generación de su gama deportiva mantendrá opciones de combustión, lo que sugiere un retorno definitivo a un enfoque multienergía para satisfacer la demanda real de sus clientes más puristas.

A pesar de que las ventas de los últimos Boxster y Cayman térmicos subieron un 15 % en 2024, alcanzando las 23.670 unidades, Porsche se enfrenta al desafío de no infrautilizar sus fábricas ante una demanda de coches eléctricos menor de lo esperado. El ajuste liderado por Leiters busca recuperar márgenes de beneficio de doble dígito a partir de 2026, priorizando la rentabilidad financiera sobre la rapidez de la transición energética.

Vía: Bloomberg

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