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Prueba Audi S5 Cabrio 3.0 TFSI 333 caballos (parte 2)

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Seguimos con al segunda parte de la prueba que en esta ocasión estamos realizando sobre la versión de techo abierto del Audi S5, un Audi S5 Sportback que todavía tiene mucho que demostrarnos, más si tenemos en cuenta que hace unos meses fue precisamente su hermano de carrocería cerrada (parte 1, parte 2) el que nos dejó un muy buen sabor de boca gracias a un motor V6 y a una puesta a punto del chasis más que interesantes.

Debido a esto nos atrevimos con la versión cabrio, un modelo del que ya hemos hablado largo y tendido sobre las virtudes y defectos de su estética o de un interior cuya habitabilidad sigue siendo bastante buena, quizás no tanto la capacidad de su maletero. Todos estos temas fueron tratados en la primera parte de la prueba por lo que, en esta ocasión, los obviaremos y hablaremos de lo verdaderamente importante, las cualidades mecánicas y técnicas de un vehículo como este.

Mecánica y Comportamiento

Mecánicamente el modelo que ves en pantalla monta el conocido motor V6 de 3.0 litros capaz de homologar 333 caballos y 440 Nm de par máximo compartido por cualquiera de las tres versiones de Audi S5 así como por el S4, un motor que en su momento llegó como sustituto para el V8 de 4.2 litros “capado” que gracias a su electrónica ofrecía 350 caballos. Como vez, no solo se redujo la cilindrada del bloque, sino que la potencia también se decremento. A favor de este nuevo bloque tenemos un consumo medio mucho menor así como una aceleración mayor gracias, entre otras cosas, al uso de un sistema de sobrealimentación que hace que el par máximo sea bastante mayor

Por otro lado toda la potencia desarrollada por el modelo pasa al sistema de tracción a las cuatro ruedas propio de la compañía a través de una caja de cambios S-Tronic de 7 velocidades que finalmente se distribuye a todas las ruedas gracias al nuevo diferencial mecánico controlado electrónicamente destinado a mejorar en todo lo posible el paso por curva de un vehículo de marcado carácter deportivo gracias a que se da prioridad al tren posterior en la entrega de potencia.

Como ves, teóricamente el modelo es una “bestia” bastante interesante, pero llegado a este punto has de comprender que hace relativamente poco tiempo que tuvimos la oportunidad de probar el Audi S5 Coupé (parte 1, parte 2) por lo que el rendimiento de este modelo no nos debería sorprender, más aún si tenemos en cuenta que el peso se incrementa hasta los 1.995 kg por lo que, a priori el rendimiento debe bajar considerablemente.

Debido a esto y como ya sabemos que el modelo tiene varios parámetros configurados en la centralita para dosificar toda esta potencia, algo que vimos en al anterior prueba y que prácticamente usamos en ciudad o carretera abierta donde el marcador no pasará de 130 km/h en ninguna situación, nos vamos a remitir a la parte de la prueba donde nuestro Audi S5 Cabrio nos lleva a un buen puerto de montaña y, aunque tampoco podamos llevarlo al límite y nos muestre su velocidad máxima, si que podemos exigirle en marchas cortas y curvas de todo tipo.

Es en esta situación donde seguro que te agradará el modo Dynamic, modo más deportivo posible donde el sonido se vuelve mucho mayor, la respeta del vehículo más rápida, cambio de marchas en modo deportivo, suspensión más dura, se activa el diferencial y la dirección se vuelve más dura al tacto, perfecto, en este estado verdaderamente veremos de qué es capaz un vehículo como el que ves en pantalla, un modelo que desde ya me atrevo a confesarte que disfrutarás como un niño.

Digo esto ya que es precisamente en este estado donde precisamente descubrirás que quizás el Audi S5 Coupé es muchísimo más rápido gracias a su menor peso y a una puesta a punto alucinante pero la versión Cabrio te permite sensaciones que no podrás descubrir en la versión cerrada por mucho que, como hice yo en su momento, bajes las ventanillas para intentar oír el motor. Concretamente me refiero al placer de poder circular con vehículo completamente descapotado escuchando cada bramido de un V6 que a bajas vueltas ofrece un sonido ronco que se eleva nota a nota hasta la zona más roja del cuentarrevoluciones para terminar con un cambio de marcha más gratificante aún ya que el modelo, justo cuando está embragado, da por si solo un golpe de gas que te pondrá el bello de punta.

Es precisamente en esta situación donde encontré la razón de ser de un vehículo como este, un modelo que te permite ir rápido trazando curva tras curva sin miedo alguno a derivas a la vez que te deleita con un sonido sorprendente, impropio de un modelo como este, Lamentablemente no puedes ir más allá, es decir, no puedes pedirle que ataque una curva como si se tratase de su hermano mayor el RS5 o un BMW M3 ya que el peso “extra” te lo pondrá difícil, por otro lado, las más de dos toneladas (sumamos el peso de los ocupantes al del coche) harán que el equipo de frenos desfallezca si le exigimos un poco más de lo establecido, es decir, descender un puerto de montaña rápido hará que a mitad o antes debas parar para que el equipo de frenos se refrigere.

Finalmente llega el momento de hablar de consumos, según Audi el consumo medio homologado de este vehículo es de 8.7 litros/100 km, consumo que según el ordenador de a bordo de nuestra unidad creía considerablemente para situarse sobre los 10.7 litros/100 km, un consumo más idóneo par aun vehículo que roza las 2 toneladas y homologa más de 300 caballos. Para completar estos datos comentarte que, en ciudad y siendo bastante responsable con el acelerador, sin abusar de acelerones innecesarios y demás, el consumo se elevó a los 12.5 litros/100 mientras que en carretera abierta y a un ritmo de 120 km/h el ordenador se situó sobre los 9.1 litros/100 km.

Equipamiento

Hablar de equipamiento en un vehículo de estas características y precio es hablar de una cantidad ingente de elementos incluidos de serie, elementos tan llamativos como retrovisores en estética de aluminio, emblemas S repartidos por toda la carrocería, paquete deportivo compuesto por paragolpes y llantas de aleación de gran tamaño, faros de Xenón, pilotos traseros LED, paragolpes reforzados, alerón trasero incorporado en el portón…

Como puedes ver, el equipamiento incluido de serie en un Audi S5 es muy amplio, más aún llama la atención que casi todo está destinado a enfatizar en el carácter deportivo de este exquisito cabrio de altas prestaciones, aun así, no podemos olvidar que en su interior vuelve a contar con elementos considerados como “extra” en otras versiones, estamos hablando de climatizador automático, inserciones en aluminio mate, paquete de iluminación, volante y pomo del cambio tapizado en cuero, asientos delanteros deportivos con regulación eléctrica, tapizado en alcántara y cuero.

Como es lógico no hay ni que mencionar que el modelo está equipado con todo tipo de mecanismos de seguridad gracias a la instalación de airbag para conductor y acompañante, airbag laterales de torax para conductor y acompañante, cierre centralizado, dirección asistida, inmovilizador electrónico, sistema automática de arranque/parada, dispositivo de advertencia y limitación de velocidad

Precios y Conclusiones

Llegamos al apartado donde verdaderamente nos enteramos de por qué un vehículo como el que ves en pantalla es demasiado exclusivo para la mayoría de mortales, precisamente debido al precio. Concretamente y a día de hoy un Audi S5 Cabrio tiene un precio en España base de 74.100 euros, precio al que debemos de sumar una gran cantidad de apetecibles “extras” como son el sistema de suspensión deportiva, diferencial activo, dirección activa…

Como ejemplo podemos poner el vehículo cedido por Audi para esta prueba, un vehículo que parte de esos más de 70.000 euros y que debido a una enorme cantidad de añadidos como es el color blanco ibis de la carrocería, llantas de aleación de 19 pulgadas, asientos en cuero eléctricos calefactables y ventilados… consigue disparar su precio hasta superar perfectamente los 90.000 euros.

Personalmente creo que estamos ante uno de los descapotables más exquisitos del mercado tanto por estética como por potencia y dinamismo ya que, aunque un BMW 335i Cabrio pueda ser más rápido en curvas o en recuperaciones puedo asegurarte que el modelo que ves en pantalla no hará que llegues mucho más tarde ya que la medida no es demasiado relevante. Por otro lado he de romper una lanza a favor de este modelo, si buscas un descapotable de esta gama, al menos personalmente así lo pienso, que lo parezca.

Con esto último lo que quiero expresar es mi total conformidad a los descapotables de techo de lona ya que presentan notables ventajas sobre los de techo metálico como son el mantenimiento e incluso el hecho de que al plegarlos todavía te ofrecen un maletero en el que poder guardar un par de maletas. Finalmente y comparando el modelo con su hermano cerrado tan sólo me queda comentarte que esto es cuestión de gustos, si lo que quieres es ir rápido e incluso marcar tiempos en un circuito, tu modelo es el S5 Coupé, mucho más rígido y capaz de poner una sonrisa en tu cara. Si lo que pretendes es pasarlo bien, disfrutar a techo descubierto y sobre todo de la preciosa sinfonía que emana el V6 de este modelo tu vehículos es la versión descapotable.

Prueba Audi S5 Cabrio

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Fotos: SMJ

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