Prueba: Mercedes S500 4MATIC (equipamiento, comportamiento, conclusión)

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Estamos ante uno de los coches que generación tras generación, sigue siendo uno de los abanderados tecnológicos de toda la industria del automóvil. En este caso, aún es algo más especial si cabe por la carrocería con la que cuenta, que lo hace un modelo con una configuración muy exclusiva dentro del mercado.

Es obvio que en esta configuración, el Clase S Coupé pierde esa utilidad de la que presume el Clase S convencional como coche de representación para poder ir como un marqués en los asientos traseros. En este caso, el Coupé está especialmente pensado para ser conducido y poder hacer largos viajes en él de los que posteriormente te bajes del coche tras hacer varios cientos de km del tirón y que tu cuerpo no tenga ningún tipo de resentimiento ni entumecimiento gracias a la comodidad que se oferta a bordo.

 

Equipamiento

 

Y precisamente haciendo referencia al primer párrafo, hablar sobre el equipamiento del S500 Coupé es tratar sobre un tema de extensión muy amplia. Aunque su dotación de serie es muy completa (cosa que no debería sorprendernos dado su precio base), también es cierto que existe una larga lista de elementos opcionales cuyo coste van también en concordia con el precio del producto final.

Por ejemplo, elementos como el paquete estético AMG nos supondrá un desembolso de 2.180 euros. Nuestra unidad equipaba el sistema de sonido de alta fidelidad ‘Burmester High-End 3D’ equipado con 24 altavoces, me atrevería a afirmar, que hasta la fecha, es el equipo de sonido que más me ha impactado por calidad de sonido en un coche de producción, pero como contrapartida, cuenta con un precio especialmente elevado: 9.407 euros.

También estaba dotado de un elemento ciertamente sibarita: el sistema de iluminación LED con cristales de Swarovsky, cuyo precio es de 4.181 euros. También contaba con el paquete de asistencia a la conducción Plus, que consta de varios elementos como PRE-SAFE PLUS, freno PRE-SAFE con protección de peatones, detector de cambio de carril, control activo de ángulo muerto, además de control de velocidad activo con Stop&Go Pilot y servodirección inteligente (2.539 euros).

Otra opción sibarita es el paquete “Exclusivo” que cuenta con techo interior designo y parasoles en microfibra, además de tapicería de cuero exclusivo napa AMG con ribetes y costuras a contraste, y cuyo precio es de nada menos que 8.467 euros. El paquete SPLITVIEW con cargador de 6 DVD (que nos permite ver a conductor y acompañante distintos contenidos) también lo equipaba, y en este caso el precio es de 1.195 euros.

Existen también dos paquetes de línea “AMG Line”. El primero de ellos, cuenta con discos de freno perforados delante y detrás con pinzas con el logotipo, pedalier deportivo, kit aerodinámico deportivo, alfombrillas de velours, además de parrilla de radiador con efecto diamante. En este caso, el precio es de 2.180 euros. El segundo, añade también llantas de aleación de 20 pulgadas con asientos deportivos AMG y volante deportivo AMG.

 

Comportamiento

Cuando vamos a bordo de un Clase S, es fascinante el grado de insonorización que podemos llegar a encontrar en su interior, permitiéndonos mantener conversaciones en voz baja incluso a altas velocidades.

A la hora de ponernos al volante, y tras haber ajustado todos los reglajes referentes a nuestra postura de conducción, nos ponemos en marcha. Antes que nada, deberemos tener en cuenta que el S500 (V8), en España, sólo se comercializa con tracción 4MATIC tal y como comentábamos en la primera parte de la prueba, quedando relegada la propulsión trasera para otros mercados o en el caso del nuestro, para el V12.

Desde el ralentí, el motor empuja con una fuerza sobrenatural, empujándonos de forma contundente contra el asiento. No es para menos, el S500 Coupé realiza el 0-100 km/h en 4,6 segundos, una cifra más que respetable. Pese a la insonorización de su habitáculo, el bramido de su V8 nos retumbará en los tímpanos cuando aceleremos a fondo, aunque dependerá también del modo de conducción que tengamos asignado, ya que en función de él el sonido cambia.

Aunque no tuvimos ocasión de poder ponerlo a prueba en tramos especialmente revirados, lo cierto es que el S Coupé sorprende por la agilidad que muestra en todo tipo de situaciones, aún con sus más de dos toneladas de peso. Sólo a la hora de realizar movimientos muy bruscos es cuando puede quedar patente su peso, pero en la mayoría de condiciones es de alabar el trabajo realizado por los ingenieros de la firma de la estrella de tres puntas.

Los frenos, al menos en mordiente muestran una eficacia muy contundente, y su dirección se muestra precisa y comunicativa, dando una gran sensación de seguridad y aplomo en todo momento.

 

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Conclusión

Un coche exclusivo, con el que difícilmente pasarás desapercibido y que engloba una serie de cualidades que lo hacen prácticamente único.  Mercedes ha sabido aunar a la perfección la deportividad y la comodidad en su justa medida, para hacer un vehículo idóneo para embarcarnos en viajes de larga distancia disfrutando de la conducción.

Calidad, lujo y refinamiento englobados en un producto de alto standing para gente exigente.

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Prueba: Mercedes S500 4MATIC

 

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