Prueba: Peugeot 3008 HYbrid4 (equipamiento, comportamiento, conclusión)

1
Nuestro veredicto
7.2 / 10 Puntuación total
Pros
- Espacio interior
- Aceleración
- Diseño moderno
Contras
- Precio
- Consumo
- Lagunas de equipamiento
Habitáculo8
Motor7
Comportamiento6
Equipamiento8
Diseño7

A simple vista parece un modelo convencional, uno de los muchos crossover que cada vez es más fácil encontrar por nuestras calles, pero si nos fijamos bajo el capó nos daremos cuenta de que tiene muy poco de convencional. En el momento de su lanzamiento, se convirtió en el primer híbrido que combinaba el motor eléctrico con uno diésel, configuración que a día de hoy ya se ha extendido a más modelos del grupo PSA.

En la primera parte de la prueba de este Peugeot 3008 HYbrid4 pudimos hacer un extenso recorrido por su diseño –renovado hace unos meses-, su espacioso habitáculo y su peculiar mecánica híbrida, si todavía no la has leído puedes hacerlo aquí.

En esta segunda parte veremos cuánto cuesta tener toda esta tecnología en nuestro garaje, y cuál es el equipamiento que incluye de serie. También traduciremos todos sus datos técnicos en una larga prueba de conducción en la que hemos tratado de averiguar su comportamiento y consumos en un uso realista.

Equipamiento

El 3008 Hybrid4 tiene un precio de partida bastante alto, de 35.200 euros –actualmente la marca ofrece un descuento de 4.000 euros, por lo que se queda en unos 31.000 euros-, lo que lo hace 2.000 euros más caro que la versión diésel de 163 CV con acabado Allure –el más equipado de la gama-. Ofrece únicamente un acabado bastante completo, que incluye elementos como sensores de aparcamiento traseros, faros antiniebla, control de crucero con limitador, retrovisor interior electrocrómico, climatizador bizona, cristales traseros oscurecidos, sensores de lluvia y luces, freno de estacionamiento eléctrico, bluetooth, navegador GPS –WIP Nav Plus-, Head Up Display, tomas USB y Aux, etcétera.

Prueba: Peugeot 3008 HYbrid4 (equipamiento, comportamiento, conclusión) 5

En un coche tan tecnológico se echan en falta los faros de xenón y el acceso y arranque sin llave, y por el precio que cuesta debería llevar de serie elementos como la cámara trasera, los sensores de aparcamiento delanteros y el techo panorámico.

Nuestra unidad contaba además con el color negro perla -470 euros-, techo panorámico -490 euros-, llantas de 18 pulgadas -480 euros-, tapicería de cuero bicolor -2.050 euros- y sensores de aparcamiento delanteros, medición de espacio y cámara de visión trasera -450 euros-, con un precio total de 35.170 euros.

Prueba: Peugeot 3008 HYbrid4 (equipamiento, comportamiento, conclusión) 6

En el apartado de seguridad, el 3008 se defiende bastante bien, con 6 airbags, asistente de salida en pendiente, asistente de frenada de emergencia, ESP, anclajes ISOFIX en las plazas traseras, etcétera.

Comportamiento

Prueba: Peugeot 3008 HYbrid4 (equipamiento, comportamiento, conclusión) 3

Como dijimos en la primera parte de la prueba, el 3008 HYbrid4 es un coche que quiere abarcar dos cualidades que por lo general están enfrentadas, las prestaciones y el consumo. Sobre el papel lo han conseguido, con 200 CV y una aceleración de 0 a 100 en 9,2 segundos, todo ello con un consumo medio de combustible de 3,8 litros a los 100.

Y digo sobre el papel porque la realidad es bien distinta. Tiene unas buenas cualidades, pero su peso, y sobre todo los balanceos que produce su carrocería elevada hacen que los 200 CV sean muy poco aprovechables en conducción dinámica. En arranque desde parado sí que se percibe su potencial, con una aceleración bastante buena, pero en cuanto afrontamos zonas de curvas pronto nos damos cuenta de que ese no es el lugar donde mejor se encuentra el 3008. Además, a partir de 120 km/h el motor eléctrico se desconecta, por lo que se convierte en un lastre para el motor de combustión.

Prueba: Peugeot 3008 HYbrid4 (equipamiento, comportamiento, conclusión) 7

En el tema de consumos también hay que hacer varias puntualizaciones, la primera es que el consumo medio de este modelo híbrido está muy lejos del homologado, unos dos litros por encima en el mejor de los casos. En ciudad sí que se pueden conseguir buenos registros, sobre todo si tenemos cuidado con el acelerador y aprovechamos las fases en las que se mueve de forma totalmente eléctrica, pero en carretera el consumo se dispara a cifras que superan lo que ofrecen sus compañeros de catálogo no híbridos. El consumo medio de toda la prueba -unos 1200 km recorridos- ha sido de 6,3 litros a los 100.

Dicho esto, he de reconocer que el manejo del 3008 híbrido es bastante satisfactorio, sobre todo en ciudad donde los desplazamientos a baja velocidad y las salidas desde parado se hacen usando el motor eléctrico, sin ruidos ni vibraciones.

En la consola central se encuentra una palanca selectora que permite escoger entre cuatro modos de conducción –AUTO, SPORT, 4WD Y ZEV-, con el que exprimir todas las cualidades de su sistema híbrido. El modo AUTO es el más recomendable; con él seleccionado el vehículo controla de forma automática ambos motores, utilizando siempre que sea posible el eléctrico para reducir los consumos. Si movemos el selector a la posición SPORT, notaremos como el pedal del acelerador es más sensible, y tanto el motor como la caja de cambios están orientadas a ofrecer la máxima potencia en todo momento.

La posición 4WD, como su nombre indica, sirve para disfrutar de la tracción a las cuatro ruedas. En ese caso ambos motores –diésel y eléctrico- funcionan al mismo tiempo, ofreciendo un plus de tracción y seguridad. Este es el modo ideal para circular por carreteras sin asfaltar –en buen estado-, pero su funcionamiento no es comparable a una tracción total convencional,  sobre todo por la lentitud de sus reacciones cuando provocamos pérdidas de tracción. El hecho de que el HYbrid4 tenga tracción a las 4 ruedas se debe más a un tema de ubicación de su sistema híbrido que a otra cosa, aunque su publicidad lo presente como un vehículo apto para incursiones camperas.

Por último, el modo ZEV –zero emission vehicle- utiliza en exclusiva la propulsión eléctrica, siempre y cuando la velocidad y aceleración exigidas se mantengan dentro de un límite. Su autonomía dependerá como es obvio de la carga de las baterías, y nunca superará los 5 km.

La carga de las batería se realiza con la propia inercia del vehículo en las deceleraciones, esto hace que al levantar el pedal del acelerador el sistema híbrido haga una gran retención para transformar esa energía cinética en eléctrica a través de un geenrador. Este sistema requiere un periodo de adaptación, tras el cual el conductor, con la debida anticipación podrá conducir sin apenas hacer uso del sistema de frenado.

Prueba: Peugeot 3008 HYbrid4 (equipamiento, comportamiento, conclusión) 9

Un aspecto bastante negativo del sistema híbrido es que al funcionar en modo eléctrico el climatizador deja de funcionar, por lo que en condiciones de calor como las de la semana en la que lo hemos probado, es realmente molesto que de repente al llegar a un semáforo el coche expulse aire caliente, que se vuelve frío al arrancar. Esas constantes variaciones de temperatura hacen que disminuya bastante el confort interior.

Como he dicho antes, las zonas de curvas no son el mejor hábitat para éste vehículo, tanto por los balanceos que produce su carrocería como por el tacto impreciso y artificial de su dirección. En recorridos de autovía es un modelo cómodo gracias al tarado de sus suspensiones, a la vez que cuenta con un gran aplomo.

El funcionamiento de su caja de cambios automática pilotada deja bastante que desear, sobre todo por la lentitud con la que realiza las transiciones entre marchas. A un ritmo suave es agradable, pero en cuanto exigimos un poco de aceleración al motor el cambio de marchas tiene un largo período de desconexión entre marchas que resulta muy molesto. Cuando pisamos a fondo y el cambio detecta que tiene que bajar una o dos marchas para atender a nuestro requerimiento tendremos más de lo mismo, un cambio lento que tarda mucho en engranar la marcha que necesitamos.

Conclusión

Prueba: Peugeot 3008 HYbrid4 (equipamiento, comportamiento, conclusión) 4

Peugeot ha hecho un gran trabajo con la reciente puesta al día de este modelo, con una nueva imagen que lo hace mucho más atractivo que antes. Por otro lado sigue teniendo aspectos mejorables, sobre todo relacionados con el funcionamiento de su sistema híbrido y caja de cambios.

El habitáculo es espacioso y de calidad, y cuenta con todos los elementos que se esperan de un coche de su precio. En lo que al equipamiento respecta se puede decir que es completo, aunque presente alguna laguna incomprensible para un coche de estas características, máxime cuando acaba de ser renovado.

Prueba: Peugeot 3008 HYbrid4 (equipamiento, comportamiento, conclusión) 10

Mi opinión personal es que la marca francesa ha querido abarcar demasiado con este vehículo, ha puesto toda la carne en el asador –con el inevitable aumento de precio- pero se ha quedado a mitad de camino en todos los aspectos. El potente y ahorrador crossover se convierte en un modelo pesado, con escasas cualidades dinámicas y con un consumo superior al de sus homólogos de mecánica diésel.

Os dejo con la galería de fotos de la prueba para que podáis ver todos los detalles de este peculiar modelo. Esperamos vuestros comentarios para conocer vuestra opinión sobre el 3008 HYbrid4 y resolver cualquier duda que os pueda surgir.

Peugeot 3008 HYbrid4

Si te interesa esta noticia...
1 comentario
  1. JESUS HERMAN dice

    Buenas,
    Lo tengo desde hace un año y medio y es una pesadilla continua, el cambio es horrible, el consumo alto, solo disfrutas un poco en carretera y tampoco mucho porque si tienes que reducir para adelantar mejor que lo olvides y pruebes a la antigua usanza cuando llegan las bajadas que te ira mejor, muchos ruidos en el interior de plásticos mal ajustados.
    Mucha tecnología y no se pueden montar faros de xenón, menudo adelanto.
    En general un coche practico muy muy mal acoplado con esta tecnología hibrida y su malísimo cambio ETG.
    Un saludo, Jesús.