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Prueba Volvo V40 D4 R-Design (parte 1)

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Esta semana hemos tenido la suerte de probar en MotorAdictos un vehículo como el Volvo V40, quizás uno de los grandes compactos Premium que, al menos de momento, tiene mucho que demostrar. Digo esto ya que, entre otras cosas debe demostrar precisamente que está a la altura de vehículos tan consagrados en el mercado como el Audi A3 o el BMW Serie 1.

Personalmente y precisamente por este motivo, he de reconocer que tenía muchas ganas de probar un Volvo V40, motivación que se elevó a la enésima potencia una vez me entregaron la unidad de prensa que ves en pantalla, un precioso Volvo V40 equipado con el paquete R-Desing así como con el motor D4, un bloque diesel de 177 caballos que nos ha dejado un muy buen sabor de boca.

Estética

Como es costumbre en todas nuevas pruebas, antes siquiera de abrir las puertas de este suculento compacto daremos una vuelta deteniéndonos en cada detalle que nos llame la atención de este vehículo que, al contrario de lo que puedas pensar mide nada menos que 4.4 metros de largo, 2.04 metros de ancho y 1.45 metros de alto, medidas que sobre todo se transmiten a un interior más que confortable, algo que veremos más adelante

Quizás lo más llamativo de la unidad cedida por Volvo es precisamente el color azul pitufo, un color llamativo cuyas reacciones son más que llamativas a la vez que contradictorias. Un ejemplo es que mientras a mí personalmente me gusta al igual que a prácticamente toda persona por debajo de los 30 años, sin embargo, personas un poco más mayores en edad no les terminaba de convencer.

Dejando de lado este detalle, para gustos los colores y dentro de la gama Volvo hay muchísimos, quizás lo más atractivo del vehículo es precisamente el paquete R-Design, un paquete donde se añaden detalles tan interesantes como paragolpes delantero y trasero, doble salida de escape, taloneras “algo” más deportivas e incluso llanas de aleación de 18 pulgadas.

Como detalle, quizás siendo un poco más “exigentes”, destacar que Volvo ofrece unas llantas exactamente iguales a las que ves en pantalla pero en 19 pulgadas, llantas que seguro le sentarán de maravilla ya que el diseño es fantástico pero se echa en falta unos “zapatos” más grandes. Reconocer a su vez que los neumáticos también serán más caros a la hora de cambiarlos, hay que tenerlo todo en cuenta.

Dejando de lato este detalle, el paquete aerodinámico que, aunque lo parezca, al menos para mi gusto, mejora muchísimo la afilada estética del conjunto, nos encontramos con soluciones muy llamativas a la vez que elegantes como unos alargados faros delanteros, luces LED diurnas que a su vez sirven de antinieblas o una calandra frontal muy personal y musculosa.

Si nos movemos por el lateral, personalmente me llamó mucho la atención la forma en cuña del V40, formas que precisamente han sido diseñadas para ofrecer un aspecto mucho más deportivo, algo que suele gustar mucho a todo tipo de personas, sea cual sea su edad. En la zona posterior cobra relevancia un portón trasero parcialmente pintado en color negro, un rasgo de diseño que simula un cristal trasero mucho más grande.

Sin lugar a dudas, en teniendo en cuenta tan sólo el diseño exterior del vehículo, he de reconocer que esto no es nada parecido a esos vehículos que hasta ahora fabricaba Volvo. Estéticamente han conseguido un vehículo muy llamativo y sobre todo, a mi parecer, mucho más atractivo a sus rivales alemanes.

Interior

Si el exterior te ha llamado la atención, en este apartado abriremos las puertas del atractivo Volvo V40 para ver qué nos aguarda en su habitáculo, un interior que quizás solo recuerde a generaciones anteriores en detalles tan llamativos como los cabezales de los asientos o la consola central cuyo diseño es muy típico de Volvo.

Después de esto, he de reconocer que hay ciertos detalles que me han gustado muchísimo, detalles como el tapizado de los asientos en alcántara y cuero, tapizado de gran calidad que queda de maravilla gracias a las formas del tapizado, costuras en contrate y, sobre todo, a cierto bordado a color situado en el centro del respaldo donde se puede leer R-Design.

Un vez acomodados, encontrar una postura de conducción cómoda es sumamente fácil gracias a unos asientos con múltiples ajustes eléctricos. Acto seguido, llega el momento de recorrer con la vista todo el habitáculo y encontrar donde empezar a dejar todos esos objetos que normalmente llevamos en nuestros bolsillos. Curiosamente disponemos de un hueco en el reposabrazos, una trampilla donde se ocultan los posavasos así como el típico hueco porta objetos que se haya tras la consola central. Precisamente esta localización hace de este hueco una zona de acceso muy difícil. Al menos, si olvidas algo ahí puedes asegurar que no se dará cuenta nadie.

Después de detenernos en esto y sobre todo tras soltar toda la “carga” hay que hacer revisión a los materiales empleados. Como buen Volvo y sobre todo para competir contra esos Audi A3 o BMW Serie 1, los materiales empleados son de máxima calidad siento prácticamente todos tapizados en cuero o directamente plástico acolchado. Por otro lado, llama especialmente la atención la consola central repleta de botones, una consola que curiosamente y al contrario de lo que puedas pensar, tras un proceso de aprendizaje, es de lo más útil y práctica.

Quizás la zona más atractiva del modelo sea precisamente el cuadro de instrumentos, una zona de la que normalmente suelo “quejarme” debido a que salvo contadas ocasiones muestran una vista simple y sosa y que, al menos en el caso de Volvo me ha dejado más que sorprendido. Concretamente me ha gustado mucho no solo la gran visibilidad que ofrece incluso cuando el sol incide directamente.

Concretamente estamos ante un cuadro que a su vez puede personalizarse en tres modos diferentes, “ECO”, “ELEGANCE” y “PERFORMANCE”. Cada uno de estos modos ofrece un cuadro diferente. Por ejemplo, mientras en el modo “ECO” se ofrece un cuadro donde la parte central es el tacómetro y las laterales se orientan al ahorro de combustible el modo “PERFORMANCE” es totalmente diferente, un modo donde la esfera central se convierte en el cuentarrevoluciones pasando a un segundo plano detalles como la velocidad. Aclarar que tenemos un indicador de velocidad numérico en el centro del cuentarrevoluciones.

En cuanto a la zona trasera he de reconocer que se deberían mejorar varios puntos. En primer lugar y aunque las plazas laterales son muy cómodas, la central es “nula”, es decir, para un quinto ocupante, hacer un viaje de 150 km ahí sentado, puede ser una completa odisea. Tal es el caso que, durante el descanso seguro que hay “peleas” para que sea otro el que se siente en esta zona. En segundo lugar he de mencionar que el acceso a las plazas no es del todo cómo o natural.

Finalmente llega el momento de hablar del maletero, una zona sin ángulos raros de gran espacio donde poder acoplar sin mucha dificultad el equipamiento de cuatro adultos. Según la compañía, el espacio homologa 335 litros que pueden ampliarse a los 1.032 si abatimos los asientos posteriores.

Enlaces: Prueba Volvo V40 D4 R-Design (parte 2)
Fotos: SMJ

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