¿Qué ha pasado para que este Aston Martin Zagato se venda por 500.000 euros habiendo costado 700.000 euros?

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No es un secreto que estos últimos años los coches ‘especiales’ han pasado a ser un valor refugio: determinados clásicos, deportivos o series limitadas han visto cómo se han revalorizado de manera abismal en cuestión de pocos años o incluso no han sufrido una devaluación respecto al precio que costaban nuevos

Sin embargo, hoy traemos un caso cuanto menos curioso, que se desvía notablemente de la tendencia vista hasta la fecha. El protagonista es un Aston Martin Vanquish Zagato Shooting Brake, presentado en el Concurso de Elegancia de Pebble Beach en 2017 y del que tan sólo se fabricaron 99 unidades y con todos los ejemplares teniendo dueño antes de dar comienzo el inicio de su producción. Se fabricaron también 28 ejemplares de la versión Speedster -la más exclusiva-, así como 99 unidades del Volante y 99 del Coupé. A esto hay que sumar que son ejemplares altamente personalizables y que resulta difícil encontrar dos iguales dentro de la producción.

¿Qué ha pasado para que este Aston Martin Zagato se venda por 500.000 euros habiendo costado 700.000 euros?

Cuenta con un motor V12 atmosférico de 600 CV y 6 litros de cilindrada y un par máximo de 630 Nm, alcanzando velocidades de hasta 330 km/h. Estéticamente, además de su carrocería Shooting Brake, resulta también llamativo por otros muchos detalles, como las múltiples inserciones en fibra de carbono de su carrocería y habitáculo, el techo panorámico con forma de T, cuatro salidas de escape, el potente sistema de frenado que asoma, entre otros detalles.

¿Qué ha pasado para que este Aston Martin Zagato se venda por 500.000 euros habiendo costado 700.000 euros?

Pues bien, recientemente se subastó una de estas unidades (concretamente, la 12 de 99), y alcanzó la cifra de 511.250 euros. Sí, es una cifra muy elevada y que no nos podríamos permitir desembolsar casi ninguno a cambio de un exclusivo coche, sin embargo, hay que tener en cuenta que su primer comprador (un francés) pagó cerca de 700.000 euros por él. Dadas las características inherentes a su limitada producción, lo más normal hubiese sido que no sólo mantuviese su valor, sino que incluso fuese más caro que nuevo.

No sabemos lo que ha podido pasar para que su propietario haya tenido que bajar cerca de 200.000 euros su precio para venderlo, pero esto nos hace plantearnos si se trata de una venta ‘anómala’ y no vamos a ver este tipo de hechos de manera más habitual, o si por el contrario puede ser un indicio de pinchazo de burbuja…. ¿tú qué opinas?

Vía: Motor1

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