Volkswagen lo hace oficial: El downsizing ha muerto, los motores volverán a aumentar su cilindrada

0

El downsizing emparejado a motores sobrealimentados comenzó a ponerse de moda entre los principales fabricantes hace algunos años, como una forma efectiva de poder atajar las nuevas normativas anticontaminación, manteniendo de manera simultánea un nivel de prestaciones y potencia sensatos y razonables.

Pero con la noticia que salió a la palestra el pasado mes de Octubre a través de Reuters en el que algunos de los principales fabricantes como Renault, General Motors o Volkswagen comenzarían a producir motores de mayor cilindrada en detrimento de los actuales motores de baja cilindrada de tres y cuatro cilindros, ya sabíamos que era un anticipo de un movimiento que la industria seguiría al unísono no atendiendo a un capricho, sino a algo mucho más importante y trascendental: estos motores, en la práctica son más contaminantes, y con los nuevos protocolos de homologación que están por llegar para reemplazar al obsoleto ciclo NEDC en vigor desde 1970 donde se medirá de una forma mucho más precisa y real, estos motores no tienen cabida para continuar en el marco automovilístico sin soluciones inmensamente más complejas y costosas.

¿Qué van a hacer los fabricantes? Volver al pasado apostando por volver a aumentar la cilindrada de sus motores, ya que tal y como el propio presidente de VW ha reconocido (Herbert Diess) al diario Telegraph, conforme se reduce el tamaño de los motores, las emisiones contaminantes aumentan. ¿Y qué piensa hacer al respecto dentro de su grupo? Aunque mantendrá el motor tricilíndrico de 1 litro que encontramos en el Polo y Up!, no se continuará el desarrollo de motores que sigan esta senda de reducción de tamaño, mientras que en diésel, la base más pequeña que encontraremos será un 1.6.

Esto también implica un cambio de paradigma antes de que en cuestión de unos años, la industria acabe de electrificar a sus modelos, que parece que será el camino a seguir. Debido a los sistemas cada vez más complejos que deberán adoptar los motores diésel pequeños, implicará que en muchos casos se dejen de apostar por ellos en favor de gasolinas o microhíbridos, defenestrando de esa cuota tan respetable con la que cuentan muchos modelos del segmento B diésel en muchos mercados.

Vía: Telegraph

Si te interesa esta noticia...