La firma de los cuatro aros cesa oficialmente la producción de sus dos modelos de acceso, los Audi A1 y Audi Q2, marcando el fin de una etapa en su estrategia comercial. Con más de dos millones de unidades vendidas entre ambos, el hueco que dejan en las fábricas servirá para priorizar vehículos más rentables y abrir la puerta al inminente retorno del Audi A2 en formato cien por cien eléctrico.
El cese del utilitario de entrada llevaba anunciado desde el mes de julio de 2021. Ensamblado en la planta española de Martorell, el Audi A1 se despide de las calles tras entregar exactamente 1.389.658 unidades desde su debut en el año 2010. Construido sobre la base técnica del Volkswagen Polo, este coche arrancó su vida comercial con opciones de tres y cinco puertas, si bien su segunda generación se limitó en exclusiva a la carrocería más funcional. Durante su ciclo de vida prescindió de una variante extrema RS1, pero sí contó con el prestacional S1 y la joya de coleccionista A1 Quattro, además de explorar una estética aventurera con las versiones Citycarver y Allstreet, caracterizadas por su suspensión ligeramente elevada y protecciones plásticas en la carrocería.
De manera paralela, el Audi Q2 abandona definitivamente las líneas de montaje de Ingolstadt tras haber ostentado el título del modelo más veterano de la actual gama alemana. Presentado en 2016 y derivado de la arquitectura de la séptima generación del Golf, este crossover cierra su andadura con 887.231 matriculaciones acumuladas. Su propuesta combinaba unas proporciones exteriores muy compactas con un interior sorprendentemente capaz y una imagen de corte robusto, un planteamiento que deja ahora un vacío notable en la competida categoría de los SUV urbanos premium.
Lejos de encoger su catálogo, la marca automovilística reestructura sus operaciones para encarar un horizonte de cero emisiones. El espacio productivo que queda libre acogerá la vuelta del Audi A2. Esta vez no será un vehículo convencional, sino un coche exclusivamente a baterías que compartirá su desarrollo técnico con el recién lanzado Volkswagen ID.3 Neo, posicionándose como la alternativa asequible dentro de la familia eléctrica del fabricante.
Esta profunda transformación también revolucionará las altas prestaciones de la casa, terreno donde los recientes adioses del A5 Coupé, el TT y el legendario R8 preparan el terreno para nuevas propuestas. El Concept C, un espectacular deportivo biplaza con techo tipo targa, entrará en fase de producción en 2027 en las exclusivas instalaciones de Böllinger Höfe. No habrá rastro de motores de combustión ni bloques V10 bajo su piel; su sistema de propulsión será totalmente eléctrico y nacerá sobre la misma plataforma de los futuros Porsche 718 Boxster y Cayman de cero emisiones. Con este despliegue, sumado a la llegada del enorme Q9 de tres filas y a una nueva firma exclusiva para China, el fabricante recoloca sus fichas en el tablero mundial.