BMW asegura que seguirá fabricando motores diésel durante al menos 20 años más

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A menudo nos preguntamos cuánta vida le quedan a los motores de combustión, especialmente a los diésel, que tan mal parados han salido tras el escándalo Dieselgate de años atrás. De hecho, a juzgar por el rápido viraje de la industria automovilística a la electrificación y las colosales sumas de dinero que están invirtiendo en I+D, cualquiera diría que el recorrido de los motores de combustión es ya limitado.

Sin embargo, BMW ha salido al paso a romper todos esos mantras. El propio CTO de la compañía, Klaus Froelich ha dicho que tienen previsto estar fabricando motores diésel durante al menos 20 años, mientras que en los gasolina la cifra es todavía más alta: 30 años. Y todo esto viene de una de las compañías del mundo que más fuertemente está apostando por la electrificación.

Kalus apunta a que la percepción de la transformación a la electrificación está exagerada, puesto que los vehículos eléctricos son más costosos de producir que los térmicos debido al elevado coste de las materias primas. Materias primas, que por otra parte, podrían incrementar todavía más su coste a medida que aumente su demanda, trasladando por tanto ese incremento al precio final.

Por lo que teniendo en cuenta estas palabras, no debes temer por la depreciación que pueda sufrir tu vehículo diésel en un futuro y menos aún si es gasolina. Lo único que sucederá es que a medida que pasen los años, su catálogo de vehículos con motor térmico se vaya reduciendo de manera paulatina, conviviendo ambos en cualquier caso.

Además, también afirma que mientras que Estados Unidos y Europa son más propensos a los modelos híbridos enchufables, China sí que se decanta más por los vehículos eléctricos, fundamentalmente por unas leyes que los impulsan de manera más decidida. Los planes de la firma pasan por contar con 25 coches electrificados a la venta para el año 2023, de los cuales, la mitad serán totalmente eléctricos.

BMW asegura que seguirá fabricando motores diésel durante al menos 20 años más

Sin embargo, no todo el camino está allanado para los motores térmicos: las cada vez más restrictivas normativas anticontaminación está encareciendo también su coste de producción y desarrollo. Tanto es así, que BMW prescindirá del 1.5 tricilíndrico diésel que tiene en Europa para algunos modelos de BMW y MINI, precisamente por lo caro que sale adaptarlo a las nuevas regulaciones de emisiones.

Los diésel de seis cilindros y 3 litros que montan los M55d o X5 M50d también tienen un futuro muy oscuro, debido a lo complejo que resulta adaptarlos y lo difícil que sería amortizar dicha inversión. La firma continuará apostando por los motores de cuatro y seis cilindros pero en ningún caso con más de tres turbocompresores. El V12 desaparecerá de su gama y el V8 posiblemente continuará existiendo, pero con algún tipo de electrificación.

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