Prueba: Mini Cooper S 5 puertas (equipamiento, comportamiento, conclusión)

0
Mini Cooper S 5 puertas
8.3 / 10 Puntuación total
Pros
- Diseño - Practicidad - Prestaciones
Contras
- Precio - Lagunas de equipamiento - Quinta plaza testimonial
Habitáculo8
Motor9
Comportamiento9.5
Equipamiento6.5
Diseño8.5

Seguimos adelante con el análisis que ayer comenzamos sobre la novedad más importante de los últimos tiempos dentro de la gama Mini, el 5 puertas. Este urbanita resulta ideal para todos aquellos que demandan un vehículo de 5 puertas y para los que la estética del Countryman les parece demasiado alejada del espíritu Mini en lo que a tamaño se refiere. Como pudimos ver en la primera parte de la prueba, las cinco puertas vienen acompañadas de una plaza extra –hasta completar el estándar de 5- y de una mayor capacidad de maletero. ¿Que más se puede pedir?

Tras conocer su estética, habitáculo y mecánica, que en el caso de nuestra prueba se trata del potente Cooper S de 192 CV, dedicaremos esta segunda entrega a conocer el listado de precios y equipamientos de este Mini, que al igual que el resto de la gama ofrece una capacidad de personalización extraordinaria. También nos adentraremos en nuestra habitual prueba dinámica, en la que hemos puesto sobre todos los escenarios posibles a este Mini para comprobar de primera mano de lo que es capaz.

Equipamiento

El Mini Cooper S en carrocería de cinco puertas tiene un precio de partida de 28.100 euros, y ofrece de serie elementos como las llantas de aleación de 16 pulgadas, control de crucero con función de freno, radio visual boost, paquete de compartimentos, climatizador, asientos deportivos con regulación en altura, faros de LED, volante multifunción deportivo de cuero, etcétera.

Se echan en falta en el equipamiento inicial de elementos como el manos libres bluetooth -160 euros-, cámara de marcha atrás -360 euros-, sensor de lluvia -125 euros-, retrovisor interior antideslumbramiento -160 euros- o acceso confort -300 euros-.

Para completar el equipamiento también podemos acudir a alguno de los paquetes de equipamiento, que son Pepper -400 euros- con sensor de lluvia y Mini Excitement pack, Wired -1.450 euros- con bluetooth, navegador profesional y Mini Connected XL o Chili -1.500 euros- con tapicería de tela y cuero, llantas de 17 pulgadas, sensor de lluvia, Mini Driving Modes y Mini Excitement pack.

Prueba: Mini Cooper S 5 puertas (equipamiento, comportamiento, conclusión)

En el aspecto estético también se puede optar por el kit John Cooper Works exterior -2.200 euros- con llantas específicas de 17 pulgadas, kit aerodinámico de carrocería y spoiler trasero o el interior -600 euros- con revestimiento del techo en antracita y volante específico de John Cooper Works.

En el apartado de seguridad, este Mini cuenta con control presión de los neumáticos, 6 airbags, asistente de arranque en pendiente, asistente de frenada de emergencia, control de estabilidad, control de tracción, control de frenada en curva, anclajes ISOFIX en las plazas traseras, capó activo para protección de peatones y luces de freno dinámicas.

Comportamiento

Prueba: Mini Cooper S 5 puertas (equipamiento, comportamiento, conclusión)

El Mini es uno de esos pocos ejemplos en los que el eslogan de marketing tiene una aplicación real en las sensaciones que produce el vehículo al ser conducido. Estoy hablando de lo que han venido a llamar el Go-Kart feeling, o lo que es lo mismo, la sensación de estar conduciendo un pequeño Kart de carreras. Se trata de un coche muy preciso y de controles más bien duros, sobre todo en lo que se refiere a pedales, palanca de cambios y dirección.

A ello se le suma la dureza de sus suspensiones, que terminan de configurar un conjunto que se desenvuelve como pez en el agua cuando lo enfrentamos a zonas reviradas y maniobras exigentes. Todo esto lo convierte en un vehículo realmente divertido de conducir, y que proporciona unas sensaciones muy deportivas, pero que penaliza demasiado su comodidad en trayectos rutinarios, que al fin y al cabo son la inmensa mayoría de los que vamos a realizar a sus mandos.

Para rematar una puesta a punto deportiva nada mejor que el motor de 2 litros y 192 CV que nos brinda la versión Cooper S que hemos tenido ocasión de probar. Es un motor contundente desde la zona baja del cuentavueltas, que responde de forma inmediata a los requerimientos que le llegan desde el pedal del acelerador. Para completarlo existe el llamado Mini Driving Modes -290 euros-, que nos permite escoger el tipo de conducción en función de nuestras necesidades entre los modos Sport, Mid y Green.

Prueba: Mini Cooper S 5 puertas (equipamiento, comportamiento, conclusión)

Cada uno de ellos regula una serie de parámetros como la respuesta del pedal de aceleración, la dirección, la climatización e incluso la dureza de la amortiguación siempre que equipemos el control electrónico de la suspensión -525 euros-. El cambio manual de seis velocidades es rápido y preciso, un perfecto aliado para todos aquellos que siguen priorizando este tipo de cambio a la hora de adquirir un coche de tintes deportivos. Si por el contrario optas por el automático el sobrecoste es de 1.750 euros o de 1.950 euros en función de si elegimos el normal o el deportivo.

La ciudad es el hábitat natural de este Mini de 5 puertas, que pese a su ligero aumento de cotas sigue compartiendo la agilidad que caracteriza a su hermano pequeño. Su buena visibilidad en todas direcciones y su completo conjunto de sistemas de asistencia son perfectos para maniobrar y estacionar en prácticamente cualquier sitio. En este escenario los consumos pueden llegar a ser muy elevados en la versión Cooper S si no somos cuidadosos con el pedal derecho, con cifras que superan los 9 litros por cada 100 Km.

Prueba: Mini Cooper S 5 puertas (equipamiento, comportamiento, conclusión)

En carretera a ritmos normales y continuados se obtienen cifras poco por debajo de los 7 litros, una muy buena cifra que dependerá de muchos factores, pero sobre todo de la capacidad del conductor a resistirse a la constante invitación del coche a hacer uso de todo su potencial. Hay que estar muy atento al velocímetro si no queremos caer en excesos, ya que se puede circular a velocidades muy elevadas sin perder en ningún momento la sensación de seguridad y control que caracteriza a la gama Mini.

Mención especial merece el equipo de frenado, con un tacto de pedal preciso y muy fácil de dosificar y una mordida contundente incluso tras un uso intensivo.

Conclusión

Prueba: Mini Cooper S 5 puertas (equipamiento, comportamiento, conclusión)

Con esta versión de cinco puertas Mini ha conseguido exactamente lo que buscaba, un vehículo versátil y práctico sin dejar atrás la esencia del diseño original que tantos éxitos les ha deparado en los últimos años. Aunque la quinta plaza sea más bien testimonial, el poder contar con las puertas traseras mejora mucho la habitabilidad trasera, que ha aumentado su espacio en todas las cotas.

El aumento del tamaño del maletero acerca a esta versión de Mini a las cifras de capacidad de sus competidores, y por tanto deja de ser uno de los factores en su contra. El propulsor de 192 CV que equipa la versión Cooper S roza la perfección en lo que a potencia y sensaciones se refiere, y casa a la perfección con un chasis optimizado para disfrutar al máximo en conducción deportiva, aunque eso vaya en detrimento de su comodidad.

En comparación con sus rivales de segmento sigue siendo un coche caro, pero capaz de justificar la mayoría de ese sobreprecio con su calidad de materiales y ajustes, su inmensa capacidad de equipamiento y personalización y un diseño que generación tras generación sigue siendo el referente de los vehículos urbanos premium.

Mini Cooper S 5 puertas

Si te interesa esta noticia...