El director general de Tráfico, Pere Navarro, ha vuelto a dejar clara su postura ante el futuro de la movilidad urbana: el coche, sea cual sea su tecnología, no tiene cabida en el centro de las ciudades. En la jornada Innovación urbana. Movilidad Sostenible y Smart Cities, organizada por Europa Press, Navarro insistió en que el verdadero problema de la movilidad no son las emisiones, sino el espacio.
«Al centro de la ciudad no vas con eléctrico ni con diésel ni con gasolina. Vas a ir con transporte público», afirmó con rotundidad. Su mensaje resume una visión en la que el vehículo privado (incluso el eléctrico) debe ceder terreno al transporte público, los taxis o los servicios de movilidad compartida como Uber o Cabify. Esta línea encaja con el endurecimiento progresivo de las Zonas de Bajas Emisiones y los nuevos marcos de movilidad urbana que buscan reducir la presencia del coche en los espacios más congestionados.
Navarro fue más allá al señalar la baja ocupación de los taxis y a abogar por un uso más racional del coche compartido, incluso entre desconocidos que compartan destino. Según el director de la DGT, fomentar esta práctica es esencial para reducir la saturación de las vías urbanas.
Sin embargo, más allá de que puedan gustarnos más o menos sus declaraciones, lo cierto es que en numerosas ciudades españolas el transporte público sigue lejos de ofrecer frecuencias o coberturas competitivas, especialmente en áreas periféricas. Para quienes viven fuera de los grandes núcleos urbanos, el coche sigue siendo la única alternativa viable. Por eso, la idea de vetar el acceso al centro puede sonar más a imposición que a recomendación, sobre todo en un país con redes de transporte muy desiguales.
Durante su intervención, Navarro también evocó la descarbonización como objetivo de país y recordó que para 2035 se prohibirá matricular vehículos con combustibles fósiles. Destacó que España, con su capacidad para generar energía solar, eólica e hidráulica, está en una posición privilegiada para liderar la transición hacia una energía más barata y limpia.





