Lamborghini ha dado un giro estratégico de gran calado al confirmar que el Lanzador, su ambicioso proyecto de coche totalmente eléctrico, no llegará a las líneas de producción con esa configuración. Stephan Winkelmann, CEO de la firma italiana, ha anunciado que el modelo se transformará finalmente en un híbrido enchufable antes de que termine la década, respondiendo a una demanda del mercado que, por ahora, se muestra reacia a abandonar el motor de combustión en el segmento de los superdeportivos.
Esta decisión llega tras un exhaustivo periodo de análisis de más de un año en el que la marca ha pulsado la opinión de clientes y concesionarios a nivel global. Los datos arrojan una conclusión rotunda: la aceptación de un modelo de la marca sin el rugido de un motor térmico es prácticamente nula entre sus compradores tradicionales. Según la dirección, invertir masivamente en un desarrollo exclusivamente eléctrico en este momento sería un «pasatiempo caro» y financieramente irresponsable, ya que el público objetivo sigue priorizando la conexión emocional que ofrecen los motores V8 o V12.

El Lanzador nació originalmente como un prototipo de estilo «crossover» de gran altura y una configuración de cuatro plazas, diseñado para montar un sistema de propulsión con motores eléctricos en cada eje. Aquella arquitectura prometía funciones avanzadas como el reparto de par vectorial y un eje trasero direccional para garantizar la agilidad necesaria en un vehículo de sus dimensiones y peso. Sin embargo, la prioridad actual de la compañía es asegurar la experiencia visceral del conductor, algo que los ingenieros de Sant’Agata Bolognese consideran inseparable de la respuesta y el sonido de los motores de gasolina.
Bajo este nuevo enfoque técnico, el modelo adoptará una mecánica de multienergía similar a la que ya utiliza el Lamborghini Urus SE, integrando el apoyo de motores eléctricos en un esquema híbrido que no renuncie a la combustión. Este cambio de planes sitúa su lanzamiento definitivo en el horizonte del año 2029, un ajuste de calendario que también condiciona el futuro del Urus. La próxima generación del exitoso SUV también descartará el formato eléctrico puro para mantenerse fiel al esquema enchufable, evitando así poner en riesgo su volumen de ventas ante una adopción de la electrificación más lenta de lo previsto.
Mientras competidores directos como Ferrari mantienen su hoja de ruta y se preparan para el debut de su primer modelo sin emisiones, el Luce, previsto para el próximo 25 de mayo, Lamborghini ha tomado una dirección completamente opuesta… sólo el tiempo nos dirá quién ha estado acertado con su estrategia.