No, ningún extremo es bueno

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Hoy se ha hecho oficial desde el propio Gobierno y la fiscalía que van a dar órdenes a las Fuerzas de Seguridad del Estado para intentar echar el guante a aquellos conductores agresivos que no tienen ningún problema en colocarse a meros centímetros del vehículo de delante, y que en general, son denominados como acosadores.

Pero no obstante, con este anuncio también se está aprovechando para llegar a ciertos extremos, que obviamente no son positivos. De una manera u otra, también se está justificando injustamente -valga la redundancia- el hecho de que yendo a la velocidad máxima permitida o inferior, haya conductores que circulen libremente por el o los carriles que están destinados exclusivamente a adelantar. Y no, esto no debe de ser así.

La pregunta es, ¿quién tiene la culpa cuando dos turismos o furgonetas se quedan a escasos centímetros uno del otro en un carril rápido? La respuesta puede parecer fácil… el que va detrás, por supuesto. Pero no tiene por qué, y las razones son más que obvias:

  • Muchos conductores, aún teniendo el carril central o el derecho, circulan por el rápido incluso a 20 o 30 kilómetros por debajo de la velocidad máxima permitida, convirtiéndose incluso en peligro rodante al volante.
  • Aún habiendo tres carriles, muchos conductores se quedan estacionados en el carril central, obstaculizando los adelantamientos del carril rápido y olvidando que al igual que el izquierdo, el central debe ser usado exclusivamente para adelantar.
  • Y en general, todos estos conductores suelen olvidar una norma básica: hay que circular por el carril derecho. Siempre.

Con esto en mano, es cuando nos preguntamos por qué la poca tolerancia a aquellos que se quejan de los que circulan así por los carriles de adelantamientos. Está claro que la solución no es acercarse lo máximo posible e intentar intimidar, pero lo que tampoco puede ser es que haya que acabar adelantando por el carril derecho, algo que está totalmente prohibido y que se queda como única salida para aquellos que no quieren formar un tren en el carril rápido a 90km/h, cuando la velocidad máxima es de 120.

¿Qué opinas? Desde la fiscalía se ha afirmado que el hecho de no respetar lo más mínimo la distancia de seguridad puede provocar agobio al conductor que sigue delante e incluso perder el control. Lo que no han dicho, lamentablemente, es que esto puede solucionarse en gran medida si se respeta la normativa de los carriles.

No obstante y para evitar malos entendidos, desde MotorAdictos estamos plenamente en contra de aquellos conductores que no respetan a ningún conductor y no se preocupan lo más mínimo en pegarse a escasos centímetros del que le sigue delante, de adelantar por la derecha de forma temeraria y en general, de aquellos que no tienen remordimientos en provocar un accidente. Pero en general, quédate con esto: ningún extremo es bueno. Ni uno, ni otro.

Nota: El Periódico

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