
Cuando hace no mucho tiempo la propia Angela Merkel confirmó claramente que el gobierno alemán no iba a imponer un límite de velocidad en las Autobahn, hoy nos despertamos con la noticia de que la ciudad alemana de Bremen está comenzando a establecer un límite de velocidad en su tramo de Autobahn, concretamente de 120 kilómetros por hora. Lo que viene a ser, directamente, un gran paso atrás.
Los responsables han confirmado que esta bajada es debido a decisiones ecológicas, y así habrá unas emisiones inferiores a las actuales. ¿Han hecho lo correcto? En España estamos acostumbrados a ver que auténticas autopistas están limitadas a una velocidad anticuada, pero… ¿en Alemania?
Es ilógico. Todo el mundo sabe que las Autobahn alemanas están preparadas para ir a muchísimo más, y es precisamente por eso por lo que en el país alemán hay tan pocos accidentes en este tipo de vías, porque la gente es consciente, sabe lo que lleva entre las manos y corre quien tiene la necesidad. Pero hoy, Bremen ha actuado como la inquisición, y ha tomado una medida que puede no ayudarle en mucho.
No vamos a entrar en si es justo o no, puesto que la vía está perfectamente capacitada para soportar incluso más del doble de la velocidad limitada, pero sí hay una cosa que deberían tener en cuenta los que han interpuesto esta norma. ¿Qué pasa, si los conductores como represalia empezasen a llevar sus vehículos a un rango de revoluciones bastante má alto?
Vía: Motor Authority
Después de quejas por organizaciones ecologistas y por algún que otro conductor alemán sobre la velocidad deslimitada en las autobahn, finalmente la canciller alemana Angela Merkel ha hablado claramente sobre el asunto y lo ha dejado bien claro:
No habrá limítes de velocidad para las Autobahn alemanas. Las autopistas seguirán como hasta ahora, y ni se plantea un límite de 130 kilómetros por hora, ya que muchos de ellos lo ven ridículo para los tiempos que corren.
A pesar de que pueda parecer lo contrario, creemos que Angela ha tomado la mejor decisión. No es ningún secreto que en Alemania los conductores en su mayoría son totalmente respetuosos y que apenas hay accidentes de tráfico, mucho menos en las autopistas. La razón puede ser que en las carreteras donde se puede ir a gran velocidad los conductores aprovechan y una vez llegan carreteras más sinuosas y de más peligro, no tienen ningún problema en cumplir los límites.
Resulta interesante ver cómo en un país donde no hay límites de velocidad en las autopistas apenas haya accidentes de tráfico, entretanto en otros donde hay límites que parecen ridículos hay el triple o el cuádruple.
Vía: Piston heads
Si en alguna ocasión os habíais cuestionado la velocidad máxima del Lamborghini Gallardo Superleggera, hoy os relevamos esa incógnita en forma de vídeo. El vídeo en cuestión, está realizado en la Autobahn -sin límite de velocidad-, y lo que más llama la atención, como no podía ser de otra forma, es el ronco sonido del Gallardo Superleggera, así como el brutal empuje que tiene a velocidades superiores a 200 Km/h.
En el vídeo se puede ver cómo consigue alcanzar hasta donde acaba el cuadro (por decirlo de una forma sutil y elegante), toca techo a 340 Km/h, eso sí, de marcador, que reales serán algunos Km/h menos, no obstante, siguen siendo cifras extremadamente respetables.
Vía: autoblog.it

Madremía, cómo están los alemanes. Mientras en España muchos nos morimos de envidia de los alemanes por su famosa Autobahn sin límites, los alemanes parece ser que no se sienten tan afortunados como creemos, ya que un reciente estudio realizado por la cadena de televisión ZDF ha revelado que: el 35% de los ciudadanos no quiere límites, el 54% de los ciudadanos quiere que se ponga un límite de 130 km/h y un 10% de los ciudadanos que han participado en el estudio quieren que la velocidad máxima permitida sea inferior a 130 km/h.
Esto nos ha dejado a muchos perplejos, ya que la mayoría pensabamos que los alemanes estaban muy contentos con su política actual de límites de velocidad en la Autobahn, pero parece ser que no.
Vía: Autoblog en español