Alpine ha ofrecido el adelanto más claro hasta ahora de la próxima generación del A110 mediante una escultura que anticipa sus proporciones y principales rasgos de diseño. El deportivo será 100% eléctrico, utilizará la nueva plataforma Alpine Performance Platform (APP) y estrenará una arquitectura de 800 voltios con dos motores eléctricos en el eje trasero.
La escultura se mostrará al público a partir del próximo 12 de octubre en el Salón del Automóvil de París. A diferencia de la mula de pruebas exhibida en julio durante el Festival de la Velocidad de Goodwood, que empleaba una carrocería modificada del A110 actual, esta pieza permite aproximarse mucho más al aspecto que tendrá el futuro modelo de producción.
Alpine conserva una silueta reconocible, vinculada tanto al A110 original como a la generación actual. El habitáculo adopta un perfil de gota y queda encajado entre cuatro pasos de rueda muy marcados, mientras la cintura estrecha acentúa el volumen de los extremos. En el frontal aparecen una forma en V, una doble firma luminosa y un morro que la propia descripción de la marca relaciona con una nariz de tiburón.
Otro elemento peculiar es la inspiración en el Concorde. Alpine no toma como referencia directamente la forma del avión, sino el instante en el que rompe la barrera del sonido. De ahí proceden unas líneas de tensión que recorren la carrocería y el efecto del velo que cubre la escultura, concebido para transmitir movimiento y concentración de energía incluso con el coche detenido.

El cambio más profundo estará, sin embargo, debajo de esa carrocería. El próximo A110 se apoyará sobre la plataforma APP, desarrollada para esta nueva generación eléctrica. Su estructura será de aluminio y utilizará dos paquetes de baterías con tecnología cell-to-pack, además de un sistema eléctrico de 800 voltios y un inversor de carburo de silicio.
Alpine también ha confirmado dos motores eléctricos situados en el eje trasero y un reparto de pesos previsto del 40% delante y 60% detrás. Las suspensiones serán de aluminio. La marca plantea estas soluciones con el objetivo de contener el peso y conservar la agilidad que identifica al A110, aunque todavía no se han comunicado cifras de potencia, capacidad de batería, autonomía o prestaciones para el modelo definitivo.
La mula mostrada en Goodwood ya necesitó una carrocería alargada para acomodar las dimensiones de la plataforma APP. Ahora, la escultura de París permite separar aquella fase puramente técnica del diseño que Alpine prepara para su nuevo deportivo eléctrico, cuya carrocería definitiva todavía permanece por descubrir.












