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Prueba Abarth Punto Evo 1.4 Turbo 165 caballos (Parte 1)

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Tras probar un vehículo tan atractivo como el Abarth 500 (parte 1 y parte 2) siempre te queda la duda de si su hermano mayor es tan alucinante como este pequeño compacto vestido con piel de cordero, debido a esto y sobre todo gracias a la colaboración de Fiat hemos conseguido una unidad del Abarth Punto Evo para nuestra prueba particular.

A modo de resumen tan sólo puedo decirte que, si el Abarth 500 personalmente me sorprendió, para este Abarth Punto Evo no tengo palabras. Aun así, tal y como es costumbre en nuestras pruebas intentaré relatar lo mejor posible toda esa cantidad de sensaciones que es capaz de transmitir este pequeño modelo desde que le pones la mano encima hasta que lo aparcas en el garaje y lo dejas descansar, hasta la mañana siguiente.

Por ejemplo, una de las cosas, a parte de un ronroneo realmente atractivo cada vez que arrancas el motor y que claramente te condiciona en tu modo de conducir, hay que destacar precisamente algo tan simple como la sensibilidad del acelerador en este tipo de vehículo equipado con un motor de pequeña cilindrada y mucha potencia. Te puedo asegurar que, con el modo Sport activa y con tan sólo rozar el acelerador más de la cuenta te puede pegar un buen susto, esto último intentaré explicártelo mucho mejor en el apartado de conducción que veremos más adelante.

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ESTÉTICA

La verdad, he de reconocer que con este vehículo tenía mis dudas el día que me tocó ir a recogerlo, dudas que se debían a su recargada estética ya que personalmente me suelen llamar mucho más la atención vehículos mucho más simples. Debido a esto, quizás el Fiat Punto Evo no era muy de mi gusto aunque he de reconocer que en Abarth tiene algo que me hace no perderlo de vista.

Principalmente mis dudas estaban centradas sobre todo en el frontal, muy recargado para mi gusto, principal característica que hacía que me gustase mucho más el antiguo Grande Punto que el Punto Evo algo que cambia una vez te sitúas frente a este peculiar Abarth cuyo frontal es realmente atractivo, sobre todo cuando descubres que toda esa cantidad de entradas de aire son totalmente funcionales.

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Ahora bien, por otro lado, hay ciertos elementos, sobre todo en la parte trasera y en forma de entradas de aire, que son más un aditamento estético que otra cosa aunque hay que reconocer que esas pequeñas entradas de aire laterales junto con el difusor y la doble salida de escape hacen una trasera de lo más atractiva y sinuosa.

Para poner la guinda al pastel, hay que destacar las llantas de aleación, magníficas y realmente llamativas aunque dentro del equipamiento de serie hay un modelo distinto, de un diseño poco común y llamativo compuesto por cinco radios que emulan las pinzas de un escorpión y encima ¡de serie!, para mi gusto, mucho mejores a las que puedes ver en las imágenes. Esto, unido a un kit de vinilos muy parecido al que montaba nuestra unidad de Abarth 500 hace de la apariencia de este pequeño vehículo todo un presagio de lo que posteriormente nos espera una vez arranquemos su motor.

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INTERIOR

Llegamos a este peculiar apartado, un apartado en el que hablaremos del habitáculo de un coche tan llamativo como este Abarth Punto Evo y en el que mejor será que nos gusten todos sus elementos ya que será el aspecto del coche en el que más horas pasaremos.

Una vez abres la puerta, es inevitable compararlo con su hermano pequeño, mucho más atractivo tanto en este apartado como en estética, al menos para mi gusto y prácticamente para todos los que han tenido la suerte de ver e incluso conducir ambos ya que, particularmente en este modelo no dicta mucha diferencia frente al modelo Fiat, algo que quizás debían haber trabajado más.

Aun así, hay ciertos elementos muy destacables y de instalación recomendada como son los asientos Sablet, lamentablemente al igual que en Abarth 500 no son regulables en altura y, al igual que en su hermano mayor para mi gusto quedan un poco altos, al menos el volante si se puede regular tanto en altura como en profundidad, algo que ayuda mucho a la hora de maniobrar.

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Aun así, si a esto increíbles asientos le añadimos ciertos elementos estéticos como las inserciones en aluminio localizadas en los brazos del volante y molduras de la puerta, la pequeña palanca de aluminio, un cuadro de esferas muy deportivo o el selector de modo de conducción, muy similar al DNA que vimos en el Alfa Romeo Giulietta (parte 1, parte 2) pero limitado a tan sólo dos modos (Sport y Normal) hace de este vehículo uno de los más atractivos que he conducido en mucho tiempo.

Llegados a este punto he de decir que no solo de Sabelt vive el hombre y aunque he probado estos asientos mi unidad en concreto montaba los asientos de serie, prácticamente los mismos que ya pudimos ver en el Peugeot 308 CC (parte 1, parte 2) y que tan buenas sensaciones nos transmitieron. Verdaderamente si no vas a utilizar el coche para subir puertos de montaña, conducir por carreteras de curvas, circuitos… pero quieres hacer kilómetros con él y bajarte con los riñones intactos estos asientos realmente cumplen con su función sea cual sea el terreno.

Dejando de lado el tema de los asientos a instalar hay que destacar ciertos elementos como el corte recto de las puertas donde se han integrado de manera muy vistosa elementos tan indispensables como los elevalunas o los controles para ajustar los espejos retrovisores. Es precisamente en las puertas donde más destaca el diseño en materiales blandos para la parte superior de puertas y salpicadero con el uso de plásticos mucho más duros y de “menor calidad” para las partes bajas.

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Por ejemplo ha parecido muy curioso cierto detalle como es el velocímetro que marca nada menos que 270 km/h, la verdad algo exagerado para un vehículo que, según el fabricante es capaz de alcanzar una velocidad máxima de “tan sólo” 213 km/h o el navegador, realmente un suplicio en alguna que otra situación, más por su mal funcionamiento, a veces, que por otra cosa. En cuanto al sistema Blue&Me, creía haberme familiarizado tras utilizarlo en sendos Alfa Romeo Giulietta y Abarth 500, he de reconocer que en ciertas ocasiones podrías llegar incluso a detestarlo debido a su deficiente comportamiento, al menos, una vez que ya tienes asociados tanto el móvil como el GPS la cosa se simplifica en cierto modo.

Para finalizar con este apartado, tan solo comentarte ciertos aspectos como el espacio escaso para una persona de más de 1.80 metros de altura en las plazas traseras o el peculiar apoyabrazos central, realmente molesto para cambiar de marcha debido a que está situado demasiado algo por lo que solo es aconsejable para incrementar la comodidad una vez has salido a carretera y no necesitas toquetear asiduamente la palanca del cambio.

Nos vemos en la segunda parte de la prueba

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  • IGC

    Sin haberlo probado en mi vida, este coche siempre me ha llamado la atención por su relación precio-deportividad-practicidad. Me espero a la segunda parte para conocer si sus suspensiones son más duras que una piedra…