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Prueba: Audi S3 Sportback 2.0 TFSI de 300 caballos (diseño, habitáculo, mecánica)

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Prueba: Audi S3 Sportback 2.0 TFSI de 300 caballos (diseño, habitáculo, mecánica) 1

Aun saboreo cuando hace tan sólo unas cuantas semanas tuvimos la oportunidad de probar el Audi A3 1.6 TDI (parte 1, parte 2), un modelo que nos pareció muy completo y sobre todo ahorrador en cuanto a consumo de combustible. Debido a esto cuando nos surgió la oportunidad de probar lo que a día de hoy puede catalogarse como el “tope de gama” del Audi A3, al menos hasta que el Audi RS3 haga acto de presencia, no nos lo pensamos ni un segundo.

Si nos ponemos en situación, bajo el apelativo Audi S3 encontraremos nada menos que un compacto de aspecto mucho más deportivo aunque prácticamente calcado a cualquier Audi A3 equipado con el paquete S-Line, al menos estéticamente, que si ha de destacar en algo es precisamente en su funcionamiento, tema que si has de comprarte un vehículo de estas características debes tener muy claro. Comenzamos con la prueba del nuevo Audi S3 2.0 TFSI de 300 caballos.


Prueba: Audi S3 Sportback 2.0 TFSI de 300 caballos (diseño, habitáculo, mecánica) 1

Diseño

Personalmente he de reconocer que tengo un serio problema con los Audi pertenecientes a la gama S y es precisamente su estética, gustarme, según el modelo, podría incluso alabar hasta el más mínimo detalle, lamentablemente como amante de los coches me pongo en la tesitura del afortunado que se plantea comprar una unidad ya que entre su vehículo y el de su “vecino“, un Audi A3 común equipado con el paquete S-Line, tan sólo hay varias diferencias que pueden pasar completamente desapercibidas salvo para el ojo más experto.

Entre las principales diferencias, si quieres puedes intentar descubrirlas por ti mismo comparando el Audi A3 1.6 TDI (parte 1, parte 2) que probamos hace unos meses con la unidad que ves en pantalla o si ese juego es demasiado aburrido y te impacientas yo mismo te las iré describiendo. Empezando por el frontal, básicamente lo único que diferencia a un Audi S3 de un A3 S-Line es la parrilla, en esta ocasión las líneas horizontales son de color plateado, mismo color que llega a la zona más baja del paragolpes, entradas de aire laterales, que en el Audi S3 están cruzadas por una especie de líneas en color plateado. En un Audi A3 estas líneas son de color negro.

Si nos movemos hacia el lateral seguro que te llamará la atención las grandes llantas de aleación de 18 pulgadas, concretamente este modelo, al menos por el momento, si que es exclusivo para el Audi S3. Atendiendo al catálogo de opciones (las llantas de 18 pulgadas son de serie en el la versión S3) nos encontramos con otros tres modelos a parte de las montadas en la unidad de prensa, dos de los cuales pueden ser equipados de forma opcional (1.800 euros) en cualquier A3. En esta zona, e hilando muy finalmente, la única diferencia la encontramos en las pinzas de frenos donde se puede leer S3.

Quizá en la zaga es donde sí que encontremos ciertas sutilezas, no precisamente en detalles como el alerón deportivo, sino en las cuatro salidas de escape que monta la versión S3, dos a cada lado de un difusor que se vuelve de color gris claro. En un Audi A3 equipado con el paquete S-Line tan sólo tenemos la doble salida situada a la izquierda del difusor mientras que le color del mismo es mucho más oscuro. Como puedes ver, las diferencias estéticas son mínimas, tan sólo una persona que sepa verdaderamente diferenciar ambos modelos sabrá que no está ante un Audi A3 S-Line más.

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Habitáculo

Llega el momento de abrir las puertas y descubrir, al igual que en el exterior que básicamente el modelo es calcado a un Audi A3 salvo por varios detalles exclusivos como el grabado S3 en los respaldos de los asientos, en el caso de tener un Audi A3 equipado con paquete deportivo, en lugar de S3 tendrás un grabado S-Line.

Además de este detalle todas las inscripciones donde antes ponía S-Line como en el volante, odómetro o empuñadora que ahora dejan paso a una inscripción S3. Como es lógico y la instrumentación cambia ante el aumento de potencia. A parte de estos detalles prácticamente todos los elementos y diseño se comparten con cualquier vehículo del resto de la gama.

A estas alturas quizá hayamos criticado demasiado al Audi S3 pero, como puedes ver, lo que intento comentar es que quizá los cambios tanto estéticos como en el interior respecto al modelo convencional son muy escasos. Aun así, he de reconocer que en cuanto a diseño y calidad del habitáculo, al menos personalmente, me parece que este está muy por delante del resto de la competencia.

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Tras una semana de conducción he de confesar que volví a quedar totalmente prendado de la facilidad de uso de todo el habitáculo, una nueva muestra de cómo un diseño sencillo puede suponer un “extra” gracias a un salpicadero coronado con una pantalla escamoteable de grandes dimensiones donde leer la información sea cual sea el tipo de luz presente en el habitáculo, una serie de botones especialmente situados sobre el climatizador, climatizador y poco más.

En la zona central encontramos el selector del cambio S-Tronica a cuyos lados están localizados tanto el botón de arranque (en el caso de estar equipado con entrada y arranque sin llave) así como el botón de encendido y volumen del sistema multimedia. Justo tras el selector del cambio encontramos el nuevo joystick tácil hasta el momento único del Audi A3 cuyo funcionamiento es muy intuitivo y fácil.

Respecto a la versión de tres puertas, gracias al modelo Sportback la habitabilidad y usabilidad crece sustancialmente, ahora las plazas traseras parecen mucho más cómodas e incluso el maletero que, aunque la capacidad sigue siendo más o menos la misma (la diferencia es excasa) quizá tenga otra presencia por el simple hecho de estar ante un cinco puertas.

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Mecánica

Si en algo debe destacar el nuevo Audi S3 respecto al resto de la gama es en el motor, un bloque de 2.0 litros que prácticamente es igual al de la generación anterior aunque en esta ocasión ha pasado de los 265 caballos a los 300 actuales. Como viene siendo habitual en el Grupo VAG el motor monta dos tipos de inyección bien diferenciados, inyección directa cuando el motor está en reposo y arranca así como en las ocasiones en las que gira a pleno régimen mientras que se recurre a inyección indirecta en las zonas intermedias. Toda esta tecnología tiene un objetivo muy simple, mejorar el comportamiento y sobre todo los consumos y emisiones.

Otra de las diferencias respecto a la anterior generación la encontramos en la culata refrigerada por agua con la que se evita que la mezcla entre gasolina y aire sea demasiado rica o que esté a demasiada temperatura. Como era de esperar en un vehículo de estas características una vez más Audi no se ha limitado, como ciertos preparadores, a instalar un nuevo software en la ECU, sino que aparece un turbo de mayor diámetro.

Gracias a todo este sistema se ha conseguido que este pequeño compacto sea capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en tan sólo 4.8 segundos alcanzando una velocidad máxima de 250 km/h (limitada electrónicamente). Sin lugar a dudas prestaciones más propias de cualquiera de sus hermanos mayores y dignas de todo aquel que quiera un compacto vigoroso a la vez que potente y rápido. Los 300 caballos y 380 Nm de par máximo de este motor se hacen notar y mucho.

Prueba: Audi S3 Sportback 2.0 TFSI de 300 caballos (diseño, habitáculo, mecánica) 1

Enlaces: Prueba: Audi S3 Sportback 2.0 TFSI de 300 caballos (equipamiento, comportamiento, conclusión)

Fotos: SMJ

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